El cine en blanco y negro

Making Of 141
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Breve análisis del cine en blanco y negro, dando a conocer sus características, usos, etc.

 

 

 

El cine en blanco y negro (B&N en adelante) desde hace ya varias décadas se asocia inconscientemente a películas aburridas y antiguas. La gama cromática entre el blanco y el negro no invita a ver un historia, pero si se visiona una buena película en B&N, clásica o moderna, y se es capaz de desentrañar algunos de los potenciadores emocionales que tiene la fotografía en la escala de grises, posiblemente el espectador se sorprenda gratamente y de algún modo se aficione, o al menos no rechace, una película rodada con esta primigenia técnica de fotografía, donde cada color tiene un gris y cada gris tiene un especial significado creativo.

El recorrido del blanco y negro

El golem (1920) de Paul Wegener y Carl Boese.

No pretendemos hacer historia del cine en este espacio, pues no es el objetivo, sin embargo sí que nos interesa resaltar algunos hechos que hablan por sí solos en favor del B&N:

• La fotografía en B&N fue la primera y original técnica de registro de imágenes.

• Perduró durante muchas décadas hasta que el color fue posible técnica y económicamente.

• Hasta que la televisión no adoptó el color tampoco lo pudo hacer el cine de modo generalizado y con calidad (años 60).

• Varias corrientes estético-artísticas se canalizaron en el B&N y tuvieron un extraordinario reflejo en este tipo de cine1.

• El lenguaje cinematográfico se gestó y creció cuando aún no existía el color, en especial las técnicas de iluminación para conseguir efectos psicológicos y emocionales de gran fuerza.

• La fotografía en B&N se perfeccionó formidablemente.

• Aún hoy, se ruedan algunas películas en B&N con finalidades expresivas subjetivas, estando bastante alejadas del hiperrealismo del color en HD.

• Lo que se llegó a considerar como una limitación técnica para la imagen, paradójicamente se ha convertido hoy en una opción artística y estética para el cine: el B&N como técnica de experimentación.

El color, una complicada y lenta reconversión de la imagen

Cuando la fotografía en el cine se estaba dominando y con el B&N los directores eran capaces de expresar con creatividad utilizando la iluminación, los contrastes y las gamas de grises, irrumpió el color con técnicas muy rudimentarias, costosas y de escasa calidad. De hecho las primeras películas en color se tuvieron que colorear fotograma a fotograma.

Diversos procedimientos como el virado y la tinción, y varios métodos como el aditivo o el sustractivo del color, se fueron perfeccionando en las primeras décadas del siglo XX. Al principio sólo se coloreaban algunos géneros por considerar que necesitaban “más vistosidad”2.

En los años 50, cuando la televisión tomó su omnipresente lugar en el entretenimiento social fue capaz de relegar el color del cine sólo a películas ambiciosas de gran producción, ya que la propia televisión seguía siendo en B&N y además funcionaba muy bien. Sólo cuando llegó el color a la televisión a finales de los 60 se extendió también generalizadamente en el cine (Wyver, 1992). El color llegó a recibir un rechazo similar al sonido, considerando algunos directores que la gama cromática de colores era una agresión para la estética del mejor y más puro cine: el cine en blanco y negro.

La fotografía en blanco y negro

Nosferatu (1922) de Friedrich Wilhelm Murnau.

La luz se acompaña del color, y en realidad el color siempre ha estado en el cine si tenemos en cuenta que incluso en el B&N de los inicios la gama cromática se traducía en una gama de grises que ofrecía enormes posibilidades estéticas, tal y como hemos visto (Hueso, 1998). Eisenstein no percibía el B&N como una ausencia de color, sino como un gama con posibilidades artísticas y técnicas (Aguilar, 1996:127). De hecho, cuando aún no se había creado el color en el cine, la fotografía en B&N logró unas cuotas muy elevadas de perfección técnica y creativa.

Pero la luz en el B&N no sólo está al servicio “técnico” de la imagen que queremos captar, sino que se infiltra en la gama de grises para expresar, creando efectos extraordinarios y genuinos. Todo ello se debe en parte a no tener colores que puedan “distraer” la atención del espectador, permitiendo manejar la luz, la forma y el tono. El B&N, desde un punto de vista didáctico, es la técnica básica para aprender sobre composición e iluminación.

Cuando reducimos el mundo a tonos grises, blancos y negros, se pueden realizar composi-ciones sencillas y poderosas llenas de ambiente y capaces de impactar. Desde una visión creativa, la ausencia de color nos distancia del realismo puro y nos permite crear ambientes, estados de ánimo y sensaciones determinadas, dando más espacio a la interpretación del espectador (VV.AA. 1992).

El expresionismo alemán como estilo purista del blanco y negro

El expresionismo fue una corriente de vanguardia que influyó en el arte en general, literatura e incluso arquitectura, llegando al cine con mucha fuerza y creando un estilo muy reproducido y reinterpretado décadas después, incluso cuando ya había llegado el color al cine. En el B&N el expresionismo busca contrastes duros que representan colores hirientes, juega con espacios y volúmenes y utiliza la iluminación de modo complejo para lograr atmósferas opresivas y cerradas. Destacaron en esta corriente los directores Fritz Lang (El gabinete del doctor Caligari-1919) y Friedrich Wilhelm Murnau (Nosferatu-1922).

En el expresionismo prevalecía la subjetividad plena, permitiendo generar ambientes místicos y espirituales que conducían a estados angustiosos del espectador, todo conseguido con un uso especialísimo y muy técnico de la iluminación de estudio, contrastes, claroscuros, gamas de grises, sombras, etc., en definitivo un uso “simbólico” del B&N capaz de distorsionar la realidad y reflejar el interior de la mente humana.

El regreso del blanco y negro

The Artist (2011) de Michel Hazanavicius.

Precisamente por ser el B&N hoy una opción para rodar y no una imposición técnica, hay directores que lo hacen por motivos tan variados como retrotraer al espectador a historias clásicas, dotar a la trama de minimalismo, nostalgia, profundidad, misterio, intemporalidad, etc. Destacan como razones para rodar en B&N las siguientes:

• Por cuestiones creativas y estéticas de luz, contrastes y sombras, que toman nuevas dimensiones y formatos cuando se hace en B&N.

• Mantenerse fieles al material original en el que se basa la película, especialmente cuando se trata de cómics u otras películas clásicas.

• Reproducir y homenajear al cine clásico3.

• Crear un sello o estilo personal en determinadas historias.

• Reducir la carga violenta de ciertas escenas o secuencias.

• Recrear secuencias cronológicas del pasado en la trama de una película, rodando en blanco y negro los recuerdos, tiempos pasados, acontecimientos históricos, etc.

Sin embargo el B&N, hoy por hoy, resulta complejo técnicamente y es fácil caer en un rodaje artificial si el resultado es una película rodada a color y posteriormente pasada a grises, sin más. Esto se aleja de un rodaje en B&N como tal, con las técnicas cinematográficas en general y de iluminación en particular, que son capaces de sacar el máximo partido a la gama cromática, tono, saturación y brillo.

¿Qué transmite el blanco y negro?

Blancanieves (2012) de Pablo Berger.

Al margen de que antes se rodaba en B&N por imposiciones técnicas (al no existir el color en el cine) y ahora es una opción que se toma intencionalmente por las razones antes expuestas, los efectos que genera en el espectador son extraordinarios y en todo caso están también al servicio del director para lograr la adhesión del público a su producto:

Abstracción e inferencia: el B&N deja espacio a la imaginación, permitiendo interpretar de modo singular la historia y por tanto identificarse con los personajes de la trama con intensidad.

Carga emocional: con la iluminación, las sombras y los claroscuros se puede dotar de fuerza a ciertas escenas, nostalgia, dulzura y suavidad en los gestos de los personajes, profundidad en las expresiones, esplendor o decadencia a los paisajes, linealidad y orientación de objetos mediante las sombras, etc.

Suspense y misterio: el uso de siluetas duras, contornos de cuerpos, contraluces sombras, duras, sombras alargadas, luces parciales y focalizadas4, espacios oscuros con rayos finos de luz infiltrados… son elementos característicos del B&N para crear efectos de intriga e incerti-dumbre. En el género de terror el B&N ha tenido un extraordinario protagonismo.

Ambientación: las sombras, el contraluz y los distintos modos de aplicar la luz hacia partículas en suspensión como el humo, lluvia, nieve, polvo, niebla, son capaces de crear atmósferas peculiares, muy marcadas y de gran intensidad.

Atención-focalización: el color embellece y refleja la realidad pero al mismo tiempo genera distracción. Con el B&N el espectador puede centrar mejor su atención en el mensaje principal de la película. Por otro lado, el personaje gana en protagonismo precisamente por recibir mayor y mejor atención por parte del espectador. Y finalmente, el B&N puede ayudar al director en la composición, pues al eliminar el color puede centrarse en contrastes, formas, texturas, encuadres, etc.

Conclusión

Aproximarse al cine en B&N puede resultar una experiencia muy enriquecedora si lo hacemos con predisposición reflexiva y reinterpretativa de lo que veremos en pantalla, dejándonos impregnar por la creatividad de sus luces y sombras, la incertidumbre de su gama cromática, la pureza de su minimalismo y la profundidad de su clasicismo.

 

Notas
  1. Impresionismo, realismo, neorrealismo italiano y expresionismo alemán.
  2. Fantasía, musical, aventura histórica...
  3. Tal y como se hace en The Artist (2011) y en Blancanieves (2012).
  4. Una mirada iluminada, una mano ejecutora, etc.

Bibliografía
  • AGUILAR, P. (1996). ”Manual del espectador inteligente”. Madrid: Fundamentos.
  • HUESO, A.L. (1998). “El Cine del Siglo XX”. Barcelona: Ariel Historia.
  • TORRES, A.M. (2004). “Historias del cine: un invento sin futuro”. Madrid: Alianza.
  • VV.AA (1992). “Foto & Video”. Barcelona: R.B.A.
  • WYVER, J. (1992). “La imagen en movimiento”. Valencia: Documentos Filmoteca.
Webgrafía

Mª del Carmen Fernández Almoguera

Autor: Mª del Carmen Fernández Almoguera

Mª del Carmen Fernández Almoguera es Licenciada en Psicología y en Ciencias de la Educación. Orientadora en el C.P. Alfonso VI de Toledo. Componente del Grupo de Trabajo de www.valoresdepelicula.es.


Enrique López López

Autor: Enrique López López

Enrique López López es Licenciado en Psicopedagogía. Tutoriza a alumnos con dificultades de aprendizaje. Componente del Grupo de Trabajo de www.valoresdepelicula.es.

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