Infografías y cine en el aula

Making Of 140
Making Of 140

Entre los recursos para la enseñanza están las infografías con una demanda significativa en portales educativos. Especialmente en las redes internacionales de docentes se promocionan. A la par de este escenario, existen otros donde su introducción debe ir acompañada de especificaciones de orden epistemológico y didáctico. El cine en el aula es uno de esos escenarios.

 

Los estudios de cine cada vez cobran más fuerza en los países. Especialmente en Latinoamérica vale destacar esfuerzos de importantes centros educativos1 reconocidos por su producción (publicaciones, cursos y películas). A la par de esta oferta, en algunas mallas curriculares de formación docente2 se le incorpora mínimamente.

El docente llega al aula sin una formación sólida en cine (especialización, maestría o doctorado) sólo con algunas nociones básicas revisadas en algunos cursos. Si a esto se suma la ausencia de lectura de revistas especializadas3 se abonará un terreno fértil de mitos en medio de realidades  desconocidas.

En plataformas de MOOC4 aparece algún curso vinculado con materiales didácticos de TIC. Sorprende que dentro de los contenidos no exista un módulo específico vinculado con el cine y  TIC. Esta ausencia requiere ser estudiada con atención.

El mito de la caverna resulta un ejemplo tipo de la ausencia de conocimientos en medio de imágenes. Así como esos sujetos encadenados y en oscuridad quienes no veían luz ni sabían de su existencia traducían cosas confusas. Análogamente a esas confusiones, los sujetos sin formación en imágenes (llámese cine, televisión o vídeo) terminan considerando como simple algo que amerita un mayor acercamiento y estudio. En pocas palabras, sin el cultivo del ojo no ven “más allá de” y terminan acercándose al precepto de “quien menos sabe menos ve”.

Mitos de la introducción del cine en el aula

El cine y la educación como una relación ha sido revisada por Peña (2010) quien supone cuatro aspectos básicos: a) la apropiación del lenguaje, b) asumir la lógica de la razón, c) la problematización y d) la lectura e interpretación a través de esquemas de pensamiento. Si a lo anterior se suma una cultura cinematográfica del maestro, esto le permitiría asumir situaciones desde el conocimiento.

Pero, ¿qué sucede cuando no se garantiza nada de lo anterior?, ¿será posible el desarrollo de actividades con cierta ligereza epistemológica?

El maestro no formado en cine asume como “verdad” algunos mitos, creencias y opiniones formulados a partir de su experiencia como espectador y como observador de experiencias de colegas.

Por lo general, siete mitos relacionados con el cine afloran durante el desarrollo de posibles experiencias didácticas5. A continuación se señalan:

Mito 1. Sólo basta que al maestro le guste el cine para introducirlo al aula. Esto se traduce en ejercer de “críticos” o “jueces del buen gusto” sin nociones, conceptos o categorías cinematográ-ficas. Entonces, ¿es posible enseñar si se carece de conocimientos al respecto?

Mito 2. El grupo está atento a las películas de la cartelera. Esta premisa no tiene asidero sociológico y psicológico. Cada curso tiene unas características propias que lo diferencia de  otros. No siempre el cine es el principal atractivo. Frente a la competencia en el mercado de videojuegos infantiles, música, programas de computación para niños… según el interés de algunos la balanza no siempre se inclinará al séptimo arte. Para algunos ver una película es un reto a la curva de atención (no es la misma para grupos etarios) ni casos especiales. El maestro debe atender a un perfil más amplio para describir a su grupo. No basta con el deseo de enseñanza o la búsqueda de una clase diferente con un medio, porque “el medio no es el mensaje”.

Mito 3. El cine no contiene elementos publicitarios. Aunque algunos lo nieguen el cine es un medio publicitario. Basta revisar los estudios realizados al respecto para dilucidar cualquier duda o negación. Lo importante de conocer esto es la noción de “rentabilidad” y “negocio” del cine como industria. Además, dentro de la narrativa cinematográfica se advierte la existencia de ciertas “concesiones publicitarias” las cuales no lucen ingenuas en la pantalla, por lo general, están asociadas a una intencionalidad.

Mito 4. Sin palomitas no hay cine en el aula. Aun cuando funciona como un sinónimo, para el argot de algunos, es una de las premisas más refutadas. Al respecto se recomienda leer León (2008) donde el autor marca claramente una diferencia entre lectura y consumo. El espectador asociado al consumo voraz de dulce o cualquier otro aperitivo resulta una excusa y un distractor el cual no le permite degustar la estética y la narrativa mostrada en pantalla.

Mito 5. No importa proyectar sin derechos de exhibición. Esta práctica está cada vez más difundida. Más aún, si se trata de cine nacional donde es posible dirigir comunicaciones a los directores e invitarlos a la proyección o a un conversatorio. Cortometrajes, mediometrajes y largometrajes exhibidos con permiso de sus directores permiten una dinámica particular. Estimula una mayor comunicación con directores y un feedback sobre los aspectos trabajados en el aula (ensayos y cine foros, por ejemplo). Para los creadores es importante conocer la recepción de su obra. Por ello, es recomendable que los maestros se apoyen de un cine club con derechos de exhibición o festivales de cine. En ambos casos, supone mayor relación con exhibidores y con una tradición cinematográfica ya existente en universidades, instituciones privadas y públicas.

Mito 6. Lo importante es la película. Esta idea niega la calidad de la sala y la comodidad del espectador: butacas, iluminación, sonido, temperatura y acceso. Si se elige un aula debe cumplir con las condiciones físicas ideales, de lo contrario se está ante una actividad no planificada según normas de calidad. A la larga la incomodidad, el ruido o las fallas del sonido pueden repercutir de manera negativa a los participantes de la actividad.

Mito 7. Es necesaria la promoción de la película. Los avisos o carteles que puedan ubicarse en espacios de la escuela si no están acompañados por la ficha técnica no presentan de manera completa el material que se pretende exhibir. Esto es equivalente a una carta de presentación sin la mención a algún sujeto.

¿Por qué aprender cine con imágenes?

Una de las vías para abordar mitos está en la formación continua del maestro: oferta de cursos vinculados con cine y educación (desarrollo de actividades), seminarios, jornadas, conferencias y charlas. En cualquiera de las modalidades es importante la difusión de guías didácticas y recursos creados para el desarrollo de cine foros, exhibiciones con paneles de expertos…

Uno de los recursos usados para la enseñanza del binomio cine y educación son las infografías, vídeos y presentaciones. Dada la naturaleza y el alcance de las infografías, se escogió para el estudio en curso como opción para los docentes quienes usan el cine como recurso didáctico. En principio, se compartieron dos infografías en dos redes sociales virtuales Facebook y Twitter. La primera infografía titulada "Cine en el aula" contiene información de algunas sugerencias para la introducción del cine. La segunda infografía está vinculada al "Cine foro".

A través del usuario Famicine y Festiverd (con importante grupo de seguidores: educadores y cinéfilos), se procedió a localizarlas como tuit y publicación. Llamó la atención las estadísticas de impresiones y feedback de los maestros a través de mensajes directos.

A continuación se presentan las dos infografías con el respectivo comportamiento en las redes sociales virtuales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las infografías son guías para los maestros. A través de imágenes permiten numerar elementos para el desarrollo de la actividad tipo: proyección de una película.

No faltaron los emojis asociados a “me gusta” o “me encanta”, así como los retuits y me gusta de Twitter. Pero, siendo una información pública algunos educadores prefirieron enviar mensajes privados: “lo aplicaré con el grupo”, “no entendía la importancia de los derechos de exhibición”, “entonces el aula debe reunir más elementos de los que pensaba”.

Si bien las impresiones por usuario son distintas llama la atención el posicionamiento de cada usuario. Por ejemplo, Famicine en Twitter tiene 15 mil seguidores frente a Festiverd quien cuenta con 2.101 seguidores.

Comportamiento de dos redes sociales virtuales relacionadas con la Infografía Cine en el aula y Cine foro.

A partir de la publicación de las infografías se ganaron más seguidores, además de comenzar a relacionarse con más fuerza dos usuarios. Festiverd es uno de los festivales producidos por Famicine y la infografía publicada fue creada como parte del proyecto de formación en cine de dicha fundación.

El cine contiene imágenes en movimiento, por tanto para su estudio y posterior introducción en el aula debe requerirse imágenes (fijas o en movimiento). En el caso de infografía debe corresponder a un diseño gráfico del maestro a partir de la oferta de programas on line (Piktochart, Canva, Info.gram, Easel.ly, Dipty…).

La infografía concentra una información de manera clara, precisa y atractiva. Contiene breves textos que permiten una rápida lectura y posterior traducción del material visto. Aun cuando las imágenes sean estáticas sus formas y colores representan estímulos visuales y son dinámicas, agregan mayor interés.

Como parte de un curso on line de “Cine en el aula” o “Cine y recursos”, resulta la infografía una herramienta clave la cual requiere un tiempo para la planificación del contenido y desarrollo del diseño, así como el uso del programa.

Conclusiones

Entre los principales elementos que se deben considerar para la formación en cine a través del uso de infografías están:

1. Compartir con una comunidad de educadores a partir de herramientas digitales.

2. Las redes sociales virtuales permiten una concentración de preferencias o gustos sobre las infografías de cine.

3. Se debe atender los usos más recurrentes del cine en las aulas: proyecciones-conversatorios, cine foro, cine como texto, cine e historia...

4. Las infografías para los cursos de cine en el aula deben ser creadas para dominio público. Los creadores deben estar abiertos a comentarios y sugerencias.

Notas
  1. Un breve inventario muestra al lector las opciones existentes: Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (Cuba), Centro de Capacitación Cinematográfica (México), Universidad del Cine (Argentina), La Escuela de Cine de La Plata (Argentina), Centro de Formación y Realización Cinematográfica (Bolivia). En Venezuela, se ha diversificado la oferta en ESCINETV, UNEARTE, Escuela Nacional de Cine, Universidad Audiovisual de Venezuela además de la oferta en las escuelas de comunicación social de universidades autónomas y privadas.
  2. Algunas mallas curriculares de la Licenciatura de Educación Integral incorporan medios audiovisuales en los primeros semestres, un ejemplo de ello es la Universidad de Carabobo, en la UPEL está la unidad curricular Selección, elaboración y uso de recursos.
  3. Revistas especializadas en cine y educación recomendadas para el lector se cita a continuación: Making Of (Cuadernos de Cine y Educación). Otras publicaciones donde puede encontrar artículos de este binomio son: Reencuentro, Educación y Desarrollo, Revista Comunicar, Revista Aularia, Frame.
  4. En Coursera se oferta el curso "Usos didácticos del cine: introducción al análisis cinematográfico para la docencia" de la UNAM, es el único relacionado con el área de cine y educación. Otros cursos de otras uni-versidades están relacionados con el guion, adaptación, literatura, medicina sin mención específica de la educación. La UNED ha tenido dentro del desarrollo profesional el curso “Aprender a ver cine” y otros entre los cuales se destaca “La aventura de contar en imágenes”. A ello se agregan los programas de TV de Cine el aula, Investigar la Educación. Lecciones de cine, Exposición de cine educativo 1920-1960, El cine como herramienta didáctica, El cine como herramienta para el trabajo de la diversidad, Curso de cine y una fructífera literatura en el área.
  5. Los siete mitos desarrollados en este texto corresponden a las observaciones realizadas a una muestra de docentes de nueve escuelas de diferentes estados del país: Distrito Capital (3), Miranda (2), Mérida (3), Nueva Esparta (1) durante el desarrollo de proyecciones de películas relacionadas con el cine verde (2013-2018).

Claritza Arlenet Peña Zerpa

Autor: Claritza Arlenet Peña Zerpa

Claritza Arlenet Peña Zerpa es doctora en Ciencias de la Educación (UNESR). Especialista en Dirección y Producción de Cine, Vídeo y TV (UPC). Productora académica de la Fundación Famicine. Investigadora de la Red Iberoamericana de Narrativas Audiovisuales (RedInav) y de la Red de Investigadores sobre Cine Latinoamericano (RICILA).


Mixzaida Yelitza Peña Zerpa

Autor: Mixzaida Yelitza Peña Zerpa

Mixzaida Yelitza Peña Zerpa es doctoranda en Cultura y Artes para América Latina y el Caribe (UPEL) y en Gerencia (UNY). Experta Universitaria en Dirección y Producción de Cine, Vídeo y Televisión (Universidad Europea Miguel de Cervantes). Productora Artística de la Fundación Famicine. Miembro de la Red Iberoamericana de Narrativas Audiovisuales (RedInav) y de la Red de Investigadores sobre Cine Latinoamericano (RICILA).

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