La imaginación de los niños. Un rincón lleno de magia

Artículo publicado en el número 88-89 de la revista Making Of Especial Salud en Curso
Artículo publicado en el número 88-89 de la revista Making Of Especial Salud en Curso

Descripción del proyecto "La imaginación de los niños", llevado a cabo en el colegio Montecorona de Sabiñánigo (Huesca), donde se han desarrollado 22 cuentos escritos por los alumnos y alumnas de ese centro escolar y que gracias a esta experiencia se ha llevado a cabo un ejercicio de creación sublime conducido por dos docentes apasionados del cine, la literatura y la enseñanza.


Aquella fría mañana un niño quería dormir la siesta pero no podía porque pensaba en la guerra, en lo malas que son las guerras y en los pobres soldaditos. Tenía miedo de que algún día él y sus amigos fueran a la guerra…”.

Así empieza uno de los 22 cuentos escritos por los alumnos y alumnas del colegio Montecorona de Sabiñánigo en Huesca. “La imaginación de los niños” es una creación sublime que nace y crece en el seno de la pasión de dos docentes por la literatura, el cine y la enseñanza.

Iñaki Lasaosa e Isabel Martínez, tutores de los niños y niñas de 2º de Infantil (4-5 años) y de 5º de Primaria (10-11 años) respectivamente, decidieron emprender un camino de creación artística y literaria que ha tenido como resultado el trabajo conjunto de 48 niños y niñas de dos niveles educativos diferentes y 8 profesores y la creación de 22 cuentos escritos, un documental, 5 guiones cinematográficos, dos animaciones con la técnica de stop-motion de dos de los cuentos escritos y la interpretación por parte de los niños de 5º de uno de esos cuentos.

La creación de los 22 cuentos paso a paso

Todo empezó en la Biblioteca. Iñaki y su compañera Isabel estaban pensando cómo fomentar la relación entre  diferentes niveles educativos y aprovechando su pasión por los libros ilustrados decidieron hacer algo parecido al binomio fantástico de Gianni Rodari pero partiendo de dos ilustraciones contrapuestas en vez de dos palabras.

Antes de escribir los 22 cuentos se realizaron unas sesiones previas de toma de contacto. Estas sesiones consistían en juntar a los alumnos de 2º de Infantil con los de 5º de Primaria en una de las dos aulas. Una vez allí, los alumnos de 5º contaban algunos cuentos y los pequeños escuchaban atentamente, de esta forma se iban conociendo los alumnos y se creaban vínculos entre ellos.

Pasada la toma de contacto, la metodología utilizada para escribir los cuentos consistió en asignar a cada alumno de cuatro años, un alumno de quinto a modo de tutor y compañero. Se hicieron grupos de cuatro alumnos para facilitar la organización de la actividad ayudados por dos maestros que apoyaban las clases en ese momento.

Se realizaron cuatro sesiones de una hora utilizando esta metodología. En la primera sesión se mostraron a los alumnos dos ilustraciones contrapuestas, partiendo de la idea del binomio fantástico de Gianni Rodari (RODARI, G. (2002). “Gramática de la fantasía. Introducción al arte de contar historias”. Barcelona: Editorial Planeta) El binomio fantástico consiste en la creación de historias a partir de dos palabras aleatorias y que no tengan nada que ver para que la creación sea totalmente libre y no condicionada por estereotipos o cuentos conocidos. Como decía Rodari: “Hace falta cierta distancia entre las dos palabras, hace falta que una sea lo bastante extraña a la otra, y su acercamiento discretamente insólito, como para que la imaginación se vea obligada a ponerse en marcha para establecer entre ellas un parentesco, para construir un conjunto (fantástico) en el que puedan convivir los dos elementos extraños”.

La afición de Iñaki e Isabel por los libros álbum llevó a iniciar esta aventura creativa partiendo de dos ilustraciones en vez de dos palabras. Las dos imágenes pertenecían a obras que ninguno de los niños o niñas conocían y, además, sólo podían observarlas sin mirar ni leer el resto del libro. En la primera sesión cada pareja elaboró el inicio de una historia a partir de las dos imágenes que les tocó y una frase atípica de inicio de cuento que los maestros les daban. Para llevarlo a cabo las parejas hablaban entre ellas y basándose en las ideas de los pequeños, aunque guiados por los mayores, los
alumnos de quinto fueron escribiéndolo transformando a lenguaje escrito lo que los alumnos de cuatro años les contaban.

Durante la segunda sesión, se volvieron a juntar las mismas parejas, con el fin de continuar uno de los inicios que otra pareja había elaborado en la sesión anterior. En esta ocasión ya no partían de dos ilustraciones, sino que el mayor debía leer en voz alta, y así el pequeño conocía y comprendía el inicio del cuento que otro grupo había escrito. El objetivo era que los mayores leyeran bien a los pequeños y les ayudaran a comprender el texto. Después de leerlo idearon y escribieron un nudo para la historia.

La tercera sesión fue una continuación de la segunda pero los cuentos volvían a rotar, ahora debían terminar uno de los que sus compañeros habían realizado en las dos sesiones anteriores. Leyeron y después inventaron entre los dos un final para la historia.

La cuarta sesión, y última, sirvió de enlace entre lo que habían escrito y los dibujos que iban a hacer en función de lo que les sugiriesen los cuentos. En ella, cada pareja debía ilustrar y pensar un título del cuento. La metodología era muy parecida a la realizada hasta el momento. El alumno de quinto leía al de cuatro años el cuento y juntos realizaban una composición plástica y una portada para la historia. Cada pareja decidió cómo hacerlo: en algunas dibujaba el mayor y el pequeño pintaba, en otras dibujaban y pintaban a la vez y en otras se iban alternando en el trabajo.

Llegados a este punto ya se habían elaborado 22 cuentos, realizados por 48 alumnos de dos niveles educativos diferentes y guiados por 4 maestros y maestras implicados en este bello proceso creativo.

Aula de Cine

La participación del Programa Educativo “Aula de Cine” (del que ya se habló en esta revista en el nº 75 “Especial  experiencias educativas”) y la posibilidad de llevar alguno de estos cuentos al cine fue producto de la casualidad. Iñaki Lasaosa y Alberto Olivar, coordinador de “Aula de Cine”, coincidieron en la boda de un amigo común en Cádiz. No se conocían personalmente, pero Iñaki conocía el Programa y el trabajo desarrollado por Alberto en otros colegios.  Después de 30 minutos de conversación concluyeron que sería un trabajo muy interesante llevar alguno de los cuentos escritos por los alumnos y alumnas de Sabiñánigo al cine.

A partir de este momento, la metodología de trabajo empezó a girar desde la competencia lingüística, trabajada hasta este momento en la creación de los cuentos, a la competencia artística (expresión plástica y musical) y la  competencia digital (técnicas audiovisuales), que dirigieron más activamente Alberto Olivar y Paloma Laporta, maestra de música del colegio Montecorona.

Cómo guionizamos los cuentos

Alberto se llevó los cuentos encuadernados, y empezó el proceso de lectura y selección, eligiendo cinco de ellos, en función de su posible realización con la técnica de animación de stop-motion (técnica que anima imágenes a 12 posiciones o fotogramas por segundo) y finalmente elaboró los guiones cinematográficos.

En los guiones venía ya especificado el material que se necesitaría para el rodaje de los cuentos, en unos casos se realizaría con recortables y en otros con juguetes.

Una vez finalizados se enviaron al colegio para que los fueran trabajando. Los niños y niñas empezaron a dibujar, pintar y recortar las imágenes que se iban a utilizar para el rodaje de los cortos de animación y realizaron también los decorados y fondos utilizando diversas técnicas artísticas. Los alumnos de Infantil trajeron de su casa muñecos playmobil o de  tamaño similar, armarios y camas de juguete, una manzana, un árbol... material que se iba a utilizar para grabar uno de los cuentos.

Paloma, por su parte, elaboró la banda sonora de los cortos con la ayuda de los alumnos de quinto de Primaria. En las sesiones de música primero decidieron qué tema tocar y posteriormente lo ensayaron y lo grabaron.

Durante este periodo, el programa “Aula de Cine” prestó una cámara digital al colegio para ir grabando a los chavales cuando estuvieran trabajando y leyendo las historias de algunos libros ilustrados. Todo ese material ha servido para realizar el documental.

El rodaje

Una vez realizados los fondos, los dibujos y recopilados los juguetes necesarios, Alberto fue al colegio durante dos días enteros, sesiones de mañana y tarde, para grabar y doblar las películas con la colaboración de todos los alumnos.

En la 1ª sesión los alumnos de quinto de Primaria le explicaron a Alberto el proceso de creación de los cuentos, y éste lo grabó como material para el documental.

Posteriormente se doblaron las voces que íbamos a poner en los cuentos (voz en off) y también se filmó uno de ellos, El niño que soñaba, en el que los niños y niñas de quinto se lo cuentan a la cámara con los alumnos de Infantil en su  regazo.

En la 2ª sesión se rodaron las animaciones de los cuentos, El hipopótamo y la cigüeña, hecho con recortables y la de El niño que soñaba con la guerra, realizado con juguetes, con los alumnos de quinto de Primaria. Los decorados ya  estaban elaborados por los niños de Infantil y se utilizaron en los dos cuentos.

Para el rodaje se hicieron pequeños grupos para que fueran trabajando en los dos cuentos y todos participaran y  aprendieran la técnica de animación.

Los alumnos de Infantil, al ser una actividad por encima de sus posibilidades, participaron en la grabación como observadores.

La primera intención era filmar los cinco cuentos que se habían guionizado, pero debido a que la técnica de  stop-motion es muy laboriosa y por tanto un poco lenta, y la imposibilidad de que Alberto acudiera otro día más ya que tenía las fechas cogidas para visitar otros centros, provocó que, al final, sólo se filmasen tres cuentos.

Para Iñaki Lasaosa, artífice principal de este trabajo: “La imaginación de los niños ha sido una experiencia divertida, inolvidable y enriquecedora. Cuando Alberto tenía una parte terminada de los cortometrajes, nos la mandaba para que la fuéramos viendo con los niños y niñas…. Otra excusa para vernos y disfrutar todos juntos”.

El valor pedagógico de este proyecto

Desde el punto de vista didáctico, “La imaginación de los niños” es una experiencia basada en la interdisciplinariedad y el trabajo cooperativo. Ha permitido que niños de distintos niveles educativos trabajasen en equipo para lograr un objetivo común y, al mismo tiempo, ha contribuido al desarrollo de la adquisición de competencias lingüísticas, artísticas y digitales.

En el desarrollo del proyecto se ha pasado por la literatura, la música y el cine con el propósito de trabajar los lenguajes experimentando distintas formas de expresión y comunicación. Se comenzó con la literatura partiendo de ocho  ilustraciones (lectura de imágenes) encontradas en libros ilustrados y creando los cuentos (escritura creativa y lectura). Se continúo con el cine, y más concretamente con el cine de animación, creando dos cortos de los cuentos, mediante la técnica de stop-motion, partiendo de los guiones elaborados por Alberto. Finalmente se compuso la música para los cortometrajes y el documental. Los alumnos mayores ensayaron y grabaron una canción, que consideraron adecuada para los cuentos, en las sesiones de música con Paloma.

Según nos relata Iñaki: “Las sesiones dedicadas al proyecto no han interferido en el día a día lectivo, al contrario, han  sido momentos motivantes para el alumnado y profesorado. Han querido demostrar que este tipo de actividades son posibles sin perjudicar en absoluto las adquisiciones curriculares del alumnado marcadas por los libros de texto y las editoriales, siendo una manera de trabajar las competencias lingüísticas, en diversos soportes, de una manera beneficiosa y amena. No tenemos cuantificadas, es imposible, la cantidad de veces que nos hemos reunido para tener preparado todo el trabajo previo y posterior a las sesiones del alumnado”.

Profesores implicados

Los maestros que han creado, coordinado y dirigido el método de enseñanza han sido: Isabel Martínez, Manuel Tomeo, Iñaki Lasaosa, Paloma Laporta y Alberto Olivar. Además han colaborado de distintas maneras: Ruth Corrales, Marta  Perales y Zulema Bielsa en los imprevistos que fueron surgiendo.

Materiales elaborados

Los materiales elaborados en “La imaginación de los niños” han sido:

Reconocimiento del proyecto

En el mes de febrero nos llevamos una gran alegría ya que este proyecto ha sido reconocido por la web del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, www.leer.es, con el sello de “buenas prácticas” (http://leer.es/category/buenaspracticas/?tipo=bp-bibliotecas-escolares).

Aula de Cine adiós

A partir de este curso 2011-2012, proyectos interdisciplinares en los que se trabaje la literatura, la música y el cine como éste que se ha elaborado en Sabiñánigo, serán más complicados en Aragón, ya que el proyecto educativo “Aula de Cine” ha llegado a su fin. Después de 9 años itinerando por los colegios de Primaria e Infantil de la provincia de Huesca; arrancando sonrisas, enseñando y formando a niños y niñas con el cine como puente formador de valores y principios, el programa se ha despedido de forma obligada con una profunda tristeza. El coordinador del programa, Alberto Olivar, lamenta que haya sido el 31 de agosto, un día antes del comienzo de este curso 2011-2012, cuando se ha enterado de la supresión de este programa.

Aunque el programa ha desaparecido, los contenidos de éste se pueden consultar en la reformada web, www.auladecine.es.

  • Nota

En la creación de este artículo ha colaborado Iñaki Lasaosa.

Alberto Olivar Giménez

Autor: Alberto Olivar Giménez

Alberto Olivar Giménez es profesor de Tecnología del IES San Alberto Magno de Sabiñánigo y excoordinador del programa Educativo "Aula de Cine".


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