Monster House

Artículo publicado en el número 44 de la revista Making Of
Artículo publicado en el número 44 de la revista Making Of

Propuesta de uso de Monster House de Gil Kenan como herramienta didáctica en clase. Una película cuya protagonista es una casa poseída por un espíritu que aterroriza a todos los niños que pasan por sus inmediaciones.

Argumento

D. J. Walters, de 12 años, está atrapado en ese incómodo momento vital entre la niñez y el inicio de la pubertad. Tiene mucho tiempo libre y se le ha metido entre ceja y ceja que hay algo extraño en la casa del viejo Nebbercracker, al otro lado de la calle. Las cosas siguen desapareciendo en el desvencijado edificio: pelotas de baloncesto, triciclos, juguetes y mascotas. Y por cierto, ¿qué le ha pasado a la señora Nebbercracker?

El día después de Halloween, DJ y su amigo Chowder tienen un roce con el señor Nebbercracker después de que el balón de baloncesto haya caído en su césped, y observan con terror cómo el viejo caserón de Nebbercracker intenta tragarse a su amiga Jenny.

Nadie les cree cuando claman asustados que en la casa pasan cosas extrañas. Es el momento de investigar y piden consejo a la única persona del mundo que podría entender remotamente lo que está pasando: Skull, un pizzero vago de veintitantos años, maestro de la máquina de videojuegos que una vez estuvo jugando a uno durante cuatro días seguidos con sólo 25 centavos, una chocolatina y un pañal para adultos.

Skull les dice que la única forma de evitar que la casa engulla todo lo que hay a la vista es golpearle en el corazón, que los niños creen que debe ser la caldera, siempre llena de combustible, del sótano. Idean un plan que parece hecho a prueba de tontos: una aspiradora disfrazada de muñeco humanoide relleno de medicina fría. Los niños le ofrecen su cebo a la casa, pensando que una vez que se quede dormida podrán colarse dentro y acabar con la caldera con sus pistolas de agua. Sin embargo, su pequeño plan se tuerce y la casa empieza a perseguirlos por la calle.

Curiosidades

  • Monster House nace a partir de la idea de los guionistas Dan Harmon y Rob Schrab. Ellos pretendían fusionar dos géneros cinematográficos tan dispares como populares: la comedia familiar y el cine de terror. Todo ello, trabajado bajo la perspectiva de lograr un filme que hablara del viaje iniciático que supone el paso de la niñez a la adolescencia. Con estos elementos realizaron un guión que llegó a dos importantes productores.
  • Estos productores ejecutivos eran Robert Zemeckis y Steven Spielberg, que encontraron muy atractiva una historia sobre una casa encantada ubicada en un barrio residencial. Aunque su interés por el proyecto era real, se encontraron con una serie de limitaciones técnicas que les impedían avanzar con la película. Y es que al principio Monster House iba a ser concebida como una película de acción real que contara con los más avanzados efectos especiales, pero pronto sus responsables se dieron cuenta que esta tarea iba a resultar más difícil de lo previsto. El desafío técnico que suponía conseguir hacer realidad uno de los momentos cumbres del guión, cuando la casa cobra vida, era tan grande que la cosa se complicaba mucho.
  • El problema mantuvo ocupado al equipo técnico durante bastante tiempo, preocupados en buscar una solución lo más satisfactoria posible; al final cayeron en la cuenta de que la única manera de hacer creíble no sólo dicho momento sino también toda la historia residía en pasar de una película en vivo a otra en animación.
  • La película utiliza un sistema de animación llamado captura de movimiento, que fue utilizado por primera vez en el título de Robert Zemeckis Polar Express. Esta técnica consiste en la mezcla perfecta entre el cine de acción en vivo y la imagen generada por ordenador. Es decir, se escanea el movimiento y expresiones de los actores para, posteriormente, introducirlas en un ordenador y animarlas. De este modo se adquiere un control sobre las imágenes y, al mismo tiempo, se puede trabajar con actores profesionales cualificados.
  • Encontrar al director correcto para el proyecto supuso otro desafío para los productores. Todo cambió cuando conocieron a un joven graduado llamado Gil Kenan, cuya película de fin de carrera, The Lark, ganó el UCLA Spotlight Awards en 2002. “En cuanto vi el rollo de Gil tuve la sensación de que era la elección perfecta para la película, aunque nunca hubiera hecho una película de larga duración”, dice Zemeckis. “Cuando discutimos el proyecto tenía una visión tan clara e innovadora que inmediatamente comprendí que mi instinto tenía razón. Entendió que la película debía ser divertida y aterradora y como el equilibrio de estas dos facetas haría a la historia realmente especial”.
  •  “A la hora de plantearse el casting, Gil Kenan hizo una lista con todos los actores que quería para Monster House”, recuerda el productor Jack Rapke. “De esta manera consiguió a Maggie Gyllenhaal para interpretar a la niñera, Zee,  a Jason Lee para interpretar a Bones, a Jon Heder para interpretar a Skull, a Catherine O'Hara y a Fred Willard para interpretar a los padres de DJ, a Kevin James para el papel del oficial Landers y a Nick Cannon para el del oficial Lister. Incluso consiguió al prestigioso Steve Buscemi para interpretar a Nebbercracker. La guinda la puso Kathleen Turner como Constance”.
  • Tras cinco días de ensayos y lecturas empezó el escaneo principal de Monster House. El volumen 20' x 20' –el área en la que se colocaba el equipo de captura de imagen y en la que actuaban los actores– se construyó en el Estudio 6 de los Estudios Culver. La mayor parte de la película se rodó en secuencias sobre un calendario de producción relativamente corto. “Un rodaje de 42 días es bastante rápido”, dice el productor ejecutivo Jesse Clark, “comparado con la mayoría de los rodajes de acción en vivo, que normalmente tardan más de cien días. Y teníamos niños, por lo que las horas de trabajo se acortaban, y los días eran muy cortos”.
  • El proceso de captura de movimiento de Imageworks, refinado para Monster House, proporcionó a los cineastas un instrumento creativo con el que podían grabar las actuaciones de acción en vivo en datos de gran detalle en los que, posteriormente, se basaba la animación.  La preparación para rodar una película en captura de movimiento era un largo ritual diario para los actores. Todos los días al amanecer debían ponerse un traje y unos zapatos especiales. En la sala de maquillaje les echaban el pelo hacia atrás, les pegaban una gorra de plástico en la cabeza y unos puntos reflectantes en la cara.
  • Según Zemeckis, “la captura de movimiento no va a reemplazar a la animación, pero una de las dificultades con la animación tradicional en dos dimensiones siempre ha sido animar a los personajes humanos, desde los primeros días de Disney. Pero me gusta pensar que la captura de movimiento ha creado una vía para hacer películas que no pueden hacerse mediante la acción en vivo y no deben hacerse como dibujos animados. Ahora tenemos un sitio para las historias que no conseguirían llegar a su máximo potencial de ninguna de las otras formas. La captura de movimiento cubre un hueco en la forma de contar historias en el cine. Es una tecnología sin límites. Sólo estamos rascando la superficie”.
  • Como sucede con todas las películas de animación, la música es uno de los elementos más importantes con los que se puede contar. En la película el encargado fue Douglas Pipes, un hombre sin excesiva experiencia, que sólo había trabajado en alguna producción menor y que demuestra que sus posibilidades como compositor son amplias.
  • La película contó con un presupuesto de 75 millones de dólares. Hasta la fecha ha recaudado más de ciento cincuenta en todo el mundo. Las reacciones de la crítica han sido bastante irregulares.

Nuestra crítica

El gran problema de Monster House es que resulta una película que se queda a medio camino entre sus ideas y sus intenciones a causa de su indefinición. Imagino que más de uno se recordará de algunas películas de la década de los ochenta que, como Los Goonies, Regreso al futuro o El secreto de la pirámide, siendo cine para toda la familia, contenían los suficientes elementos adultos como para no limitarse a ser un producto meramente infantil e interesar a los adultos. Pues bien, el caso que nos ocupa es muy similar a los anteriores ya que esta cinta, aunque está pensada básicamente para niños, contiene elementos que pueden interesar por igual a los adultos. Esta doble vertiente, este nadar entre dos aguas en tierra de nadie, ha influido, indudablemente, en su rendimiento en taquilla.

Con Monster House hablamos de un producto destinado a adolescentes y adultos que conservan algo de esa adolescencia. Porque desde el mismo comienzo del largometraje, y durante el resto de su duración, podremos presenciar escenas inquietantes, de esas que transmiten cierto temor. Se trata de un miedo liviano, pero suficiente para crear un ambiente de intranquilidad, que seguro provocaría más de una pesadilla a más de un niño.

Y ciertamente lo más sorprendente de la historia es su falta de ingenuidad: a lo largo del metraje hay más elementos con connotaciones sexuales y planteamientos adultos de los que cabría esperar (como sucede con la trágica historia que se encuentra detrás de la casa). Y lo más curioso de todo es que éstos ni están disimulados en forma de gag ni son cuestiones secundarias; simplemente se integran en la trama y forman parte de ella.

Monster House contiene tres o cuatro elementos que la hacen excelente. El guión, los personajes, la realización y los guiños de todo signo a las películas ochenteras de las que hacíamos referencia. El guión es un maravilla, sencillo y lírico a partes iguales. Impagable en su dosificación del ritmo, del terror, etc. La presentación de cada uno de los personajes es a la vez sencilla y clarificadora, la evolución de todos ellos, especialmente los dos protagonistas masculinos, está contada de forma maravillosa a partir de diálogos bien construidos y sutiles metáforas visuales

Los personajes son un auténtico retrato antropológico de los últimos años de la niñez. El contraste entre el protagonista y el por siempre mítico Chowder es perfecto y sutil. Los rituales repetidos en la infancia, la hiperactividad desbordada de Chowder frente al hastío y cierto ensimismamiento de su amigo mayor, que ya no quiere competir, ni siquiera por la chica. El propio Chowder es una maravilla de la animación, sus movimientos, su cuerpo regordete, sus sonidos guturales a lo largo de toda la película (especialmente al final). Uno no podía evitar sentirse identificado.

Técnicamente el filme es impecable, de quedarse con la boca abierta. Hay escenas impresionantes, como por ejemplo toda su parte final, llena de efectos y movimientos de cámara alucinantes que visten el filme de forma única. Decir que los personajes tienen una enorme fuerza expresiva en los ojos, algo en lo que solían patinar bastante en la técnica de “captura por movimiento”. Eso logra que estemos ante personajes muy vivos y llenos de personalidad. Y es que uno de los aciertos del filme es lo perfectamente definidos y dibujados que están absolutamente todos los personajes, que aunque responden a tópicos, no resultan en ningún momento molestos o intragables.

Gil Kenan ha debutado en la dirección de largometrajes con esta película y su trabajo es admirable hasta cierto punto. Me explico. Kenan dota al filme de un ritmo impresionante que no decae jamás. Imprime también cierta personalidad a determinadas escenas, pero notamos que le falta algo para ser redonda, para resultar perfecta. Aun así, estamos hablando de un producto muy por encima de la media que resulta absolutamente apasionante.

Aplicación didáctica

Aunque por el contenido de la crítica pueda dar la impresión de que la película no sea del todo adecuada para los alumnos de los ciclos de Primaria, no podemos dejar de reconocer que, desde una perspectiva didáctica, la cinta contiene muchísimas posibilidades para ser aplicada con los más pequeños. Una de sus mayores virtudes es que, a causa de sus características intrínsecas como producto de animación, la película puede resultar útil tanto a los alumnos de Primaria como a los primeros cursos de Educación Secundaria.

Desde nuestro punto de vista, ésta es una película que tanto puede ser trabajada desde áreas específicamente curriculares como desde los ejes transversales y la Educación en Valores: consideramos que su argumento se adapta perfectamente a nuestras necesidades siempre que sepamos encauzarlo de la forma más acorde a los intereses de nuestro alumnado. Por otro lado, y como sucede con todas las películas de animación, las actividades relacionadas con la creatividad, las nuevas tecnologías y la expresión artística también tienen sus posibilidades de desarrollo.

Antes de entrar en un análisis más pormenorizado de lo que se puede hacer con la película, sería interesante que, de cara a una posible aplicación, planteáramos el consabido trabajo previo de reflexión posterior al visionado que abarcaría los puntos siguientes:

 

  • Determinar el tema y mensaje que nos transmite la película.
  • Analizar las motivaciones y comportamientos de los personajes principales.
  • Reflexionar sobre el concepto de monstruosidad.
  • Analizar los distintos valores y contravalores que ofrece la película.
  • Determinar, en el caso de los alumnos de Secundaria, cómo refleja el paso de la niñez a la adolescencia.
  • Buscar elementos de interés relacionados con la experiencia escolar de los alumnos y con su rol como niños.

Este trabajo previo nos parece fundamental a la hora de encuadrar la película dentro de un contexto pedagógico que se corresponda con nuestros intereses docentes. Si nuestros alumnos son capaces de extrapolar algunas ideas respecto al contenido e intencionalidad del relato, a buen seguro su aprovechamiento didáctico será mucho mayor. Es impensable aplicar en el aula una película sin antes no haber entrado a clarificar algunas cuestiones que, aunque obvias, pueden llevar a la confusión y a la dispersión. Dicho esto, entremos a reseñar las áreas específicas.

  • Lengua y Literatura

La literatura y el cine fantástico y de terror se ven perfectamente reflejados en esta película que, como sucede con la mayoría de producciones de este estilo, toma referencias de cientos de novelas y películas relacionadas con el tema. Hacer un pequeño repaso de todo ello ayudará a contextualizar la acción y, a buen seguro y si obramos con inteligencia, a despertar la curiosidad por el género en nuestros alumnos. Dentro del ámbito de Lengua, otra opción puede venir de pedir a nuestros alumnos que continúen con las aventuras de su héroe y la casa a través de la narración escrita. Seguro que salen relatos sumamente interesantes y distintos enfoques sobre las posibilidades de esta historia y sus personajes.

  • Conocimiento del Medio Social

Una de las cosas más curiosas de esta cinta son las peculiares estructuras sociales que nos presenta. Por ejemplo, resulta muy curioso ver el tipo de familias que salen en la película y cómo éstas interaccionan con los muchachos. Desde la de DJ, en la que los roles son de una determinada manera, hasta la de su mejor amigo Chowder, todas presentan alguna peculiaridad. Esta idea nos puede servir para comentar el nuevo tipo de familias que hay en la sociedad y para centrarnos en cómo han evolucionado los roles a través de los años. Por otro lado, la parte de la película en la que los niños actúan con absoluta libertad nos puede servir para comentar conceptos tales como orden social, libertad individual, anarquía, etc. Sería muy interesante, a este respecto, comparar el tipo de poblaciones y viviendas que aparece en la película con los lugares de residencia habituales de nuestros alumnos.

  • Lengua Extranjera

Visionar la película en su idioma original no sólo es una experiencia tan sorprendente como gratificante, sino que es también una forma de acercarnos a su lengua original a través de una cinta donde ni el vocabulario ni el argumento presentan excesivos problemas de comprensión para alumnos no muy avezados en el idioma.

  • Educación en Valores

Con toda sinceridad, el área en la que considero que esta película es más aprovechable es en la relacionada con la Educación en Valores. Por su temática y los elementos que aporta, consideramos que con ella se pueden trabajar conceptos que nos pueden resultar interesantes desde el punto de vista de la formación integral de nuestros alumnos. Esbocemos algunas de estas cuestiones:

- Concepto de monstruosidad: ¿Por qué viene determinado? ¿La monstruosidad viene dada por el físico o por el comportamiento? ¿Qué valores relacionarías con la monstruosidad?

- Concepto de amistad: ¿Cómo se articulan las relaciones? ¿Qué factores hacen peligrar la amistad? ¿Cuáles la fortalecen?

- Concepto de solidaridad: ¿Dónde se muestra la solidaridad en la película? ¿En qué momentos de la misma podemos verla?

- Descubrimiento personal de la propia sexualidad.

- Diálogo como forma de entendimiento personal.

- Concepto de respeto a la diversidad.

- Educación para la paz.

  • Expresión artística

Evidentemente, al tratarse de una cinta de dibujos animados podemos potenciar tanto la expresión gráfica (dibujos de personajes, situaciones, escenarios) como la utilización de pequeños programas informáticos de diseño y dibujo con los que los ciclos de Primaria puedan hacer sus propias creaciones. Por supuesto, es recomendable utilizar Internet como fuente de información sobre la película o sobre otros aspectos relacionados con ella. Sería interesante centrarnos en las nuevas técnicas de animación y explicar cómo están cambiando el mundo del séptimo arte.

Esperamos que la información que hemos dado en este artículo resulte útil a todas las personas interesadas en una posible aplicación didáctica de la película. Desde estas páginas no dudamos que Monster House es una buena forma de introducir a los más jóvenes en el mundo del cine sin descartar en ningún momento las posibilidades didácticas del medio.

Autor: Cristina Sardà Pérez

Cristina Sardà Pérez es diplomada en Magisterio e ilustradora.


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