Recordando a Concha Lagos

Artículo publicado en el nº 228 Especial Poesía
Artículo publicado en el nº 228 Especial Poesía

El pasado 6 de septiembre nos dejaba Concepción Gutiérrez Torrero, más conocida por su pseudónimo, Concha Lagos, una de las grandes escritoras de la última mitad del siglo XX hasta el punto de ser considerada parte integrante del grupo de escritores andaluces del siglo.


El pasado día 6 de septiembre, a la edad de 100 años, nos dejaba Concepción Gutiérrez Torrero –su verdadero nombre– pero a la que todos conocíamos por Concha Lagos, que había nacido en Córdoba, en 1907. En esta ciudad pasó su infancia y realizó sus primeros estudios como alumna del colegio Las Francesas, en el que la educación artística tenía una gran importancia.

Aunque vivió siempre en Madrid, donde se trasladó su familia, estuvo permanentemente ligada a Andalucía, “ese Sur” que nunca consiguió olvidar, sobre todo su ciudad natal, Córdoba, y que reflejó en muchos momentos de su obra poética. En ellos esta ciudad nos muestra sus costumbres, sus ambientes, y también su sonoridad y naturaleza, como lo refleja este poema de su libro Canciones desde la barca en el que no olvida a Lorca, uno de los poetas a los que admira, que le hace revivir su Andalucía, y en el que incluye alguno de sus versos:

Por el llano y por la sierra
Alto viento se levanta,
Viento que a Córdoba lleva.
– Que nadie diga que el aire
pasó por ella sin verla.–
... “Córdoba callada y sola”
dijo una voz verdadera.
Voz que sabe de silencios
en aire azul se nos queda.

En Madrid se casó con un fotógrafo importante, del que ella toma su apellido para crear ese seudónimo de Concha Lagos y su casa se convierte en un centro literario y artístico del Madrid de los años 50 y 60, en el que también ella se dedica con éxito a la fotografía artística y en el que se fomenta la poesía desde la revista literaria Ágora que dirigió a partir del número 25.

Aunque desde joven mostró su inclinación por las letras, especialmente por la poesía, no fue hasta 1954 cuando con la obra Balcón, se dio a conocer como escritora. A este libro siguieron muchas otras publicaciones como: El corazón cansado en 1957, Campo abierto en 1960, Los anales en 1966, Por las ramas en 1980, Con el arco a punto en 1984, En la rueda del viento en 1985, Últimas canciones en 1996 y Atados a la tierra en 1997.

Colaboró en importantes publicaciones literarias como poeta y prosista, y obtuvo diversos premios literarios, entre ellos el Premio Ámbito Literario en 1980 y el Premio Ibn Zaydún, del Instituto de Estudios Hispanoárabes, en 1984. Fue también nombrada académica ocupando una silla en la Real Academia de Córdoba y honrada con la medalla de Andalucía en el año 2002.

En al ámbito de la LIJ destacan sus libros de poesía: Canciones desde la barca; En la rueda del viento; Canto y cuento. Y muchos de sus poemas infantiles han pasado a ser ya clásicos del poemario infantil convirtiéndose, incluso, en coplas, como es el caso de “Las cuentas claras”.

Las cuentas claras
Concha Lagos

Cerezas para las niñas,
los limones para el mar,
naranjas para los niños
que mejor sepan contar.

El que cuente 2 y 2
con 4 se encontrará.
El que cuente 6 y 6,
la docena tiene ya.

Las niñas, más pequeñitas,
como no saben contar,
se las ponen de zarcillos
y se van a pasear.

Tenía un dominio perfecto del lenguaje, que suele ser muy concreto y cuidado, aunque sin caer en un uso extremo de los recursos literarios: metáforas, etc; pero este lenguaje exquisito no quiere decir que no usara, en determinadas composiciones, un nivel más coloquial y familiar, a la vez que, en otros momentos, cuando habla de personajes o hechos muy concretos, nos encontramos con un lenguaje más técnico. Todo ello la convierte en una de las grandes escritoras de la última mitad del siglo XX hasta el punto de ser considerada parte integrante del grupo de escritores andaluces del siglo.

Como resumen de toda esta vida llena de poesía, de letras, de cultura, dejamos la descripción que hace Isabel Paraíso en el prólogo a la obra En la rueda del viento editada por Miñón.

“Yo tengo fundadas razones para sospechar que Concha Lagos es un hada o algo así. Es bellísima, rubia, de magníficos ojos verdes, con una sonrisa maravillosa siempre a punto y una enorme generosidad. A su lado no hay ni penas ni pobreza ni vulgaridad: todo lo transforma con su elegancia y su palabra alegre (…)”

Bibliografía

Poemarios individuales

  • Balcón (1954).
  • Los obstáculos (1955).
  • El corazón cansado (1957).
  • Arroyo claro (1958).
  • La soledad de siempre (Santander, Cantalapiedra, 1958).
  • Agua de Dios (1958).
  • Luna de enero (1960).
  • Campo abierto (1960).
  • Tema fundamental (1961).
  • Golpeando el silencio (1961).
  • Canciones desde la barca (Madrid, Editora Nacional, 1963). 175 pp.
  • Para empezar (Madrid, Editora Nacional, 1963). 74 pp.
  • En la rueda del viento (Valladolid, Miñón, 1965). 62 pp.
  • Los anales (1966).
  • Diario de un hombre (1970).
  • El cerco (1971).
  • La aventura (1973).
  • Fragmentos en espiral desde el pozo (1974).
  • Por las ramas (Premio Ámbito Literario, 1980).
  • Con el arco a punto (Premio Ibn Zaydún; palabras previas de Jesús Riosalido; Madrid, Instituto Hispano Árabe de Cultura, 1984). 136 pp.
  • Más allá de la soledad (1984).
  • Segunda Trilogía (1986).
  • Tercera Trilogía (Córdoba, Ayuntamiento, 1993). 143 pp.
  • Una noche bajo las estrellas (Almería, Instituto de Estudios Almerienses, 1996). 57 pp.
  • Ultimas canciones (1996).
  • Atados a la tierra (1997).

Antologías poéticas

  • Antología 1954-1976 (prólogo de Emilio Miró; Barcelona, Plaza & Janés, 1977). 367 pp.

Relatos

  • El pantano (1954).
  • Al Sur del recuerdo (1955).
  • La hija de Jairo (Madrid, Editora Nacional, 1963). 49 pp.
  • La vida y otros sueños (Madrid, Editora Nacional, 1969). 121 pp.

Ensayo

  • Antología de poetas españoles (1956).

Teatro

  • Después del mediodía (1962).
  • Ha llegado una carta (1964).

Autor: Amparo Vázquez Sánchez

Amparo Vázquez Sánchez es pedagoga y especialista en LIJ.


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