Un proyecto sobre cine

Experiencia sobre la aplicación del cine en el aula, donde se considera el séptimo arte como una buena herramienta educativa exponiendo en este artículo los resultados finales.

[ ARTÍCULO INCLUIDO EN EL NÚMERO 17 DE MAKING OF]

Presentación

Este proyecto surge durante el curso 1998– 1999 en el seno del Departamento de Lengua Castellana y Literatura del I.E.S. “Montes de Cabañeros” de Horcajo de los Montes (Ciudad Real).

Aunque ya en cursos anteriores, en éste y en otros centros, habíamos utilizado el cine como apoyo y como ampliación también de los contenidos del área de Lengua Castellana y Literatura, es durante este curso cuando varios miembros del departamento coincidimos en la idoneidad de utilizar el cine en nuestras clases de una manera más metódica y comenzamos a estudiar diferentes metodologías y propuestas educativas realizadas por otros compañeros. Y así, participamos en el Curso “El Cine y la televisión en las aulas de la E.S.O.” que convocaba el Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de la Enseñanza de Castilla–La Mancha en convenio con el M.E.C.

A la par que profundizábamos en el lenguaje cinematográfico y en su aplicación didáctica, propusimos al resto de la comunidad educativa la creación del “Cine-Club” del instituto.

Durante ese curso y el siguiente fuimos proyectando películas en horario extraescolar e intentando ofrecer una diversidad fílmica a un alumnado que vivía en un entorno rural, a una distancia de setenta kilómetros de la ciudad más cercana y con poca tradición cinematográfica.

A raíz de esta experiencia y en colaboración con el Centro de Profesores y Recursos de la zona, durante el curso 2000–2001 coordinamos y organizamos un grupo de trabajo en el instituto, en el que se implicaron varios departamentos didácticos.

Esta presentación va a abordar los tres aspectos (momentos) mencionados: la aplicación del cine en el aula, la creación del Cine–Club y la organización de un grupo de trabajo en el centro.

Justificación de la propuesta

Este proyecto surge como una reflexión del especial momento que vivimos en la educación, en el que se actualizan continuamente los recursos utilizados en los centros y en el que se nos insta a participar de lleno en programas de acercamiento a las nuevas tecnologías. De la misma forma, es necesario llevar la novedad a las aulas para que los alumnos adopten de manera natural los nuevos códigos de comunicación.

Es ahí donde el cine constituye un ejercicio muy atractivo para familiarizarnos con lenguajes verbales y no verbales y, ante todo, actuales.

Aunque es cierto que el cine ha estado a menudo presente en las aulas, también hay que resaltar que utilizarlo requiere introducirlo de la manera adecuada y no como una simple ilustración de un tema.

Objetivos

De manera general, los objetivos planteados para los tres momentos del proceso, fueron los siguientes:

  • Utilizar el lenguaje cinematográfico como una forma más de introducir al alumnado en las nuevas tecnologías.
  • Conocer los recursos que utiliza el código cinematográfico (código verbal y no verbal).
  • Analizar los valores estéticos, morales, culturales y artísticos de la película proyectada para conseguir una actitud crítica y personal del alumno–espectador/alumna–espectadora.
  • Despertar el gusto por el cine como obra de arte y fuente de placer personal.
  • Acercar el cine a unos jóvenes inmersos en un entorno rural y alejado de la cultura cinematográfica.

Además, estos dos objetivos fueron propuestos para las fases segunda y tercera del proyecto, respectivamente:

  • Crear un Cine–Club en el instituto.
  • Trabajar contenidos vinculados a diversas áreas del conocimiento (Ciencias Sociales, Inglés, Música, Lengua Castellana y Literatura) a partir del cine.

Desarrollo de la propuesta

Según el plan indicado más arriba, vamos a realizar un flash–back (por ir sumergiéndonos en el cine) y a repasar este proyecto desde su génesis, diferenciando los tres momentos aludidos.

A. Utilización del cine en el aula

Si vamos a hablar de génesis, podemos indicar que en un principio fue la acción y la presentación de la película en el aula.

Como docentes, siempre intentamos poner en nuestra labor educativa aquellos elementos extracurriculares que nos proporcionan placer personal y profesional y mediante los cuales creemos hacer más atractivas nuestras enseñanzas. En este sentido, el cine es una gran estrella porque todos nuestros alumnos están dispuestos de antemano a dejarse seducir por las imágenes que nosotros hemos escogido.

Con esta baza ganada se fueron proyectando algunas películas dentro del área de Lengua Castellana y Literatura, con la intención de conectar currículo, nuevas tecnologías, estética, placer personal, etc.

Una de las películas que sirvieron de complemento al área fue la de El Club de los Poetas Muertos, que ya en 1989 fue muy bien recibida por crítica y público. Nosotros la utilizamos para trabajar ciertos valores transversales y, desde la perspectiva de la literatura, nos detuvimos en los siguientes aspectos:

  • La exaltación de la libertad.
  • Los poetas románticos cuyos textos leen los chavales en la cueva (Byron, Shelley, Keats...) y que constituyen la música de fondo de ese grito de rebeldía y libertad.
  • La aceptación del yo mediante la valoración de las emociones personales, la persecución de las metas propias, la valoración del entusiasmo, etc.
  • El tópico latino del Carpe Diem (Seize the day en la película), que desde Horacio, Ausonio y poetas medievales llegó a nuestra literatura. Aprovechamos el tópico para hacer un recorrido por textos significativos castellanos (Soneto XXIII de Garcilaso; “Mientras por competir con tu cabello” de Góngora; “Collige, virgo, rosas” de Francisco Brines; “Biografía para todos” de Antonio Colinas; “Invitación a la dicha”, de Ricardo Molina).

En este caso, la proyección tuvo lugar dentro del aula y en el tiempo concreto que duraba la clase (las clases). Pronto advertimos que esto era un inconveniente porque, al tener que proyectar la película en varias sesiones, se destruía gran parte del clímax. Así, decimos solucionarlo, iniciando las proyecciones en horario extraescolar.

B. Creación del Cine-Club

Éste fue el origen del Cine–Club del instituto, que proyectaría una película con una periodicidad lo suficientemente amplia como para ser trabajada desde las áreas curriculares que lo acordaran.

Para los pases de las películas, solicitamos permiso a la Dirección del centro para el uso de la biblioteca (pues el instituto no contaba con salón de actos ni similar) y, para ambientar adecuadamente nuestras proyecciones, las películas se proyectaban con un cañón de vídeo y el sonido se amplificaba con un equipo de música conectado al vídeo o al cañón.

De esta manera creamos este club de incipientes cinéfilos, que recibieron su “Cuaderno de Cine” tras inscribirse como socios.

Nuestro cuaderno constaba de una serie de actividades que los chavales debían realizar sobre cada película y contaba con un espacio para pegar la entrada. En la primera plana de cada página, se les preguntaba sobre algunos datos técnicos y artísticos y en la segunda, se proponían varias actividades relacionadas con la impresión que el filme había causado en cada alumno: si le había gustado o no, qué personaje les resultaba más atractivo y por qué, etc.

Esta idea de ir completando el cuaderno tenía una doble finalidad. Por un lado, intentábamos propiciar una reflexión por parte de los jóvenes sobre la obra proyectada; y, por otro, queríamos conseguir una cierta asiduidad en su asistencia. Para premiar ésta, anunciamos que quienes presentasen el cuaderno debidamente completado al final del ciclo de cine, recibiría un diploma de asistencia expedido por el instituto y un regalo relacionado con la industria cinematográfica: bandas sonoras de películas, carteles de cine, algún guión, postales de actores y actrices, suscripciones a revistas de cine, etc.

Para preparar el visionado de las películas elegidas, en la clase o clases previas a las proyecciones, que se realizaron por la tarde y se anunciaban con sus propios carteles comerciales pegados por los muros del instituto, se incidía sobre los aspectos más relevantes de cada película.

Y al inicio de cada pase del film, se entregaba la entrada correspondiente, que debía ser pegada en el cuaderno, y una ficha técnica y artística de la que sacarían los alumnos parte de la información que posteriormente habrían de plasmar en su cuaderno de cine. En esta ficha incluíamos datos sobre la biografía del autor, aspectos técnicos y galería de actores, sinopsis argumental, una aproximación al tema principal de la película, etc.

Uno de los profesores era el encargado de presentar la película y, tras su proyección, de iniciar y encaminar el debate.

Algunas de las películas que proyectamos fueron La vida es bella, Shakespeare in love, La niña de tus ojos, Jumanji, Los amantes del Círculo Polar, La Odisea, Remando al viento, etc.

C. Grupo de trabajo: El cine como recurso didáctico

Ante la buena acogida del Cine–Club por parte de varios profesores, nos pusimos en contacto con el Centro de Profesores y Recursos con la finalidad de crear un grupo de trabajo en el propio centro durante el curso 2000
–2001. Y así, basamos nuestro proyecto en un trabajo dirigido a los docentes pero con aplicación inmediata en los alumnos, pues planteamos la elaboración de cinco guías didácticas de otras tantas películas que se proyectarían en la II Edición del Cine–Club creado el año anterior.

Basándonos en la legislación pertinente (Orden Ministerial de 26 de noviembre de 1992, B.O.E. de 10 de diciembre), presentamos nuestro diseño de trabajo al C.P.R. Organizamos diez sesiones, de las que dos eran conferencias impartidas por estudiosos de la historia del cine y el lenguaje cinematográfico y las ocho restantes consistían en la elaboración de las guías por parte de los miembros del grupo de trabajo.

Fruto de las primeras sesiones de trabajo realizadas, se estableció tanto la estructura de las guías como el diseño de página, la bibliografía que se iba a utilizar, etc. Acordamos también incluir en cada guía un amplio comentario cultural, histórico, etc., de la película y el momento que refleja, pues consideramos que debíamos ofrecer la mayor información posible al profesor que quisiera utilizar la guía, para que él libremente pudiera elegir los contenidos dependiendo del nivel de sus alumnos y los objetivos pretendidos.

La estructura de cada una de las guías era la misma:

I. Presentación de la película.
II. Ficha técnica y artística.
III. Comentario de la película.
IV. Estudio por áreas:

A. Objetivos.
B. Contenidos.
C. Actividades previas y posteriores al visionado.

El resultado fueron cinco guías didácticas de El Club de los Poetas Muertos, El nombre de la rosa, American History X, Cinema Paradiso y Farinelli desde la perspectiva de los departamentos de Música, Lenguas Extranjeras, Ciencias Sociales y Lengua Castellana y Literatura.

Como final feliz para este grupo de trabajo, todas las guías fueron publicadas en CD-ROM por el Centro de Profesores y Recursos de Alcoba de los Montes con el título “El cine como recurso didáctico”.

Valoración de la experiencia

De las tres fases de que consta esta presentación la más difícil de realizar fue la tercera, pero también fue la más gratificante, pues conseguimos sistematizar una serie de actividades y comentarios sueltos que veníamos trabajando desde el inicio del Cine–Club.

Sobre la suerte de este Cine–Club hay que comentar que su progreso depende en gran medida del esfuerzo de los profesores, tanto por el horario en el que se lleva a cabo (por las tardes) como por el trabajo extra que supone la actualización del listado de películas que se proyectan, con sus correspondientes fichas técnicas, artísticas y culturales.

Por parte de los alumnos, cabe destacar que su respuesta fue desigual, pues mientras unos no faltaron a una sola sesión, otros no llegaron a asistir a ninguna. Hay que resaltar, en cualquier caso, que muchos de ellos tenían serios problemas para acudir a estas citas cinematográficas fuera del horario escolar pues vivían en pueblos distintos y el transporte escolar se marchaba una vez finalizadas las clases.

El próximo paso sería, por lo tanto, conseguir que hubiera un medio de transporte adecuado para los alumnos que permanezcan en el centro en horario extraescolar.

Actualmente iniciamos en otro centro educativo (éste, en la provincia de Valencia) una andadura similar. La primera película que proyectamos es Los Santos Inocentes, dirigida por Mario Camus y enfocada a alumnos de 4º de E.S.O. en un análisis comparativo con la novela de Delibes. Por el momento sólo está implicado el Departamento de Lengua Castellana y Literatura, pero esperamos que el entusiasmo se contagie y consigamos unos resultados como los que acabamos de exponer. De momento, quienes sí han respondido han sido los alumnos.

Nota:

Esta experiencia fue presentada durante las V Jornadas de Cine y Educación, realizadas en Madrid del 7 al 9 de noviembre de 2002.

Autora: Alicia López Palomera es licenciada en Filología Hispánica y profesora de Lengua Castellana y Literatura en Navarrés (Valencia).

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