Uso y abuso de las TIC en jóvenes escolarizados

Artículo publicado en Comunicación y Pedagogía
Artículo publicado en Comunicación y Pedagogía

Exposición de los resultados de un estudio sobre el grado de utilización de las TIC en la población escolarizada burgalesa, haciendo especial hincapié en los alumnos de Garantía Social. Dicho estudio ha sido realizado por la Universidad de Burgos y la Fundación Candeal-Proyecto Hombre.

Introducción

El estudio que presentamos forma parte de una investigación titulada “Uso y abuso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en la población escolarizada de Burgos”, que se planteó como objetivo dar respuesta a algunos interrogantes sobre las consecuencias que las tecnologías pueden estar generando en la población más joven. En nuestro contexto, vamos a hacer referencia principalmente a la muestra de alumnos que cursan Garantía Social. Dicho proyecto ha sido realizado por la Universidad Burgos y la Fundación Candeal-Proyecto Hombre y está financiado por las empresas Autocid S.A. y Nuclenor (2007-2009).

El objetivo es contrastar lo que los terapeutas del Proyecto Joven de Proyecto Hombre ya venían percibiendo en el contexto de jóvenes y adolescentes de Burgos y provincia: el aumento de jóvenes que por el uso reiterado y repetitivo de las TIC se convierten en dependientes de las mismas. Efectivamente, en los últimos años las comunidades terapéuticas se hacen eco del notable incremento detectado en la población más joven en el uso y abuso a las nuevas tecnologías que se vienen a sumar a las ya tradicionales a sustancias, lo que nos conduce a pensar en un perfil de joven altamente influenciable y con adicciones en diferentes ámbitos, situación que ha de abordarse en un futuro próximo, tanto desde las estrategias de prevención como desde la propia intervención. Desde hace algunas décadas, el fenómeno tecnológico ha penetrado sin tregua y a una velocidad trepidante en la sociedad, las instituciones…, invadiendo el entorno y el tejido socioeconómico de los países desarrollados, lo que hace años estaba al alcance de algunos privilegiados, hoy es de uso común de toda la población desde que prácticamente pueden pulsar el botón de un mando a distancia o del televisor.

Para los niños y jóvenes de este siglo las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación son tan cotidianas como lo eran hace unas décadas el teléfono o la televisión, su conocimiento y manejo superan en muchas ocasiones a los que poseen los padres y educadores, verdaderos “analfabetos tecnológicos” comparados con sus hijos. Sin embargo toda moneda tiene su cruz, estas tecnologías que nos acercan a cualquier lugar del mundo en unos segundos, pueden también alterar comportamientos y crear dependencias que aíslan y despersonalizan, además de otras consecuencias que, con distinta incidencia, se están produciendo en los niños y jóvenes. El problema se agrava porque existe un gran desconocimiento por parte de los padres ante estos medios, no saben cómo actuar y a veces no saben identificar los primeros signos de abuso (fracaso escolar, aislamiento, agresividad…) del que ignoran las verdaderas consecuencias. Por otro lado, los profesionales que trabajan en entornos terapéuticos de adicciones están observando cómo los abusos hacia determinados medios tecnológicos coexisten cada vez con mayor frecuencia en personas con adicciones a sustancias.

Si tuviéramos que determinar un momento concreto en el cual se comenzó a abordar el tema de las adicciones a las tecnologías, podríamos señalar que fue en 1995 cuando Goldberg, habló por primera vez sobre “Internet Addiction Disorder”, es a partir de entonces cuando encontramos los primeros trabajos.

las precursoras y defensoras de lo que se denomina “adicción a Internet”, realizó una investigación usando cuestionarios online y estableciendo tressubgrupos: los que desean relacionarse socialmente, los que usan Internet para obtener contactos sexuales o como medio para obtener satisfacción sexual y los que fabrican personajes, prueban, juegan. Entre sus resultados concluye que los dependientes a la Red navegan con más frecuencia, sin rumbo, sin objetivo, a diferencia de la población no adicta a este soporte. A medida que se hace más popular las capas afectadas aumentan, hasta llegar a estos últimos años que es cuando los adolescentes se ven más afectados y se incrementa la alarma social.

Los autores Perez y Martín (2007) advierten de las contradicciones en los resultados sobre las consecuencias de la utilización a la Red, así  Kaunt, que en 1998 realizó un estudio publicado en el New York Times, afirmaba que la Red genera depresión, distiende los lazos sociales y afecta al bienestar psicológico. Por el contrario, Wellman y Gulia en 1999 sostenían que Internet no genera depresión, más bien puede ser beneficioso para quienes se comunican con sus familiares lejanos (Pérez y Martín, 2007). Una de las consecuencias más estudiadas ha sido la relación entre el abuso de Internet y los trastornos de personalidad, en esta línea, Black (1999) encontró correlaciones positivas entre abusar de la Red y tener problemas de personalidad, perder el control y trastornos mentales.

Estudios realizados en España sobre Internet señalan que un 4,9% de los encuestados afirman tener problemas frecuentes con la Red, sentimientos de culpa, deseo intenso de estar conectados, pérdida de control (Gracia, Vigo, Pérez y Marcó, 2002). En esta línea, Vázquez (2006) coordinó un estudio sobre la prevalencia del juego y el uso de Internet así como la detección de conductas problemáticas y población de riesgo en las Islas Baleares (España), realizado sobre una muestra de 800 personas, concluyendo, entre otros resultados, que un 6% hace un uso problemático de la Red, no tiene control sobre el tiempo que pasa frente a la pantalla, hay una disminución del rendimiento académico y manifiesta ansiedad e irritabilidad cuando no se puede conectar.

Objetivos

El objetivo general del proyecto es el de determinar el grado y motivos de utilización de las diferentes tecnologías que están al alcance de los jóvenes entre 10 y 18 años en Burgos y que consideramos de mayor riesgo por darse las condiciones de acceso y de intereses que despiertan las nuevas tecnologías en estos grupos de edad. Dicho objetivo tiene una importancia social y educativa destacada y pretende aportar algunas claves que nos ayuden a comprender y prevenir el fenómeno que en esta era de la información y la comunicación está llevando a nuestros jóvenes a dependencias ante las Tecnologías de la Información y la Comunicación con las consiguientes consecuencias negativas, de esta forma se pretende detectar factores causales con el fin de proponer nuevas pautas educativas en la prevención e intervención con adolescentes y sus familias. El esfuerzo conjunto tiene por finalidad aclarar la situación real, proponer alternativas y dar respuesta educativa, preventiva y orientadora tanto a los jóvenes como a sus familias, que se ven desbordadas ante este fenómeno. Si bien la investigación se ha centrado fundamentalmente en los factores de tipo social, los individuales y del entorno han sido analizados para realizar el diagnóstico de la situación que ayudará posteriormente a crear estrategias educativas y preventivas.

Los objetivos específicos planteados han sido los siguientes:

  • Realizar un estudio del grado de utilización de las TIC en la población de jóvenes escolarizados entre 10 y 18 años, así como las posibles causas que motivan el interés y el tiempo que consumen.
  • Detectar posibles factores: personales, familiares, sociales, escolares, etc.
  • Marcar pautas que contribuyan a la prevención tanto en el entorno escolar como en el familiar.
  • Elaborar información relativa a las conclusiones y difundirla entre los agentes implicados en la formación y cuidado de los jóvenes.

No podemos ignorar que en prevención es clave considerar la sociedad, el contexto donde aparece el problema y, dentro de éste, qué aspectos son considerados de riesgo y qué reacciones provoca a su vez. Hoy el consumo de nuevas tecnologías forma parte de la vida cotidiana, estableciendo pautas de comunicación y lúdicas. Hemos de entender su uso como algo normal en estos tiempos. No podemos ni debemos afirmar que por el mero hecho de consumir nuevas tecnologías los usuarios sean o vayan a ser adictos a las mismas; sí podemos asegurar que todos los que abusan se verán afectados. Será en mayor o menor medida, tanto por acción como por omisión, y en cualquier caso dejarán de realizar otras actividades propias de su ciclo vital. Algunas de las causas debemos buscarlas en nuestra sociedad de consumo, una sociedad que facilita una serie de itinerarios cuyo resultado final ha de conducirnos al éxito entendido como capacidad de consumo, de poder por encima de otros valores más trascendentales que sirvan de modelo y referencia.

Metodología

  • Población

El estudio se dirige a la población escolarizada en Burgos (capital y provincia) con edades comprendidas entre los 10 y los 18 años. Por tanto, nuestra población será el alumnado que está cursando estudios de Educación Primaria (cursos 5º y 6º), Educación Secundaria Obligatoria (cursos 1º a 4º), Bachillerato (cursos 1º y 2º), Ciclos Formativos de Grado Medio (cursos 1º y 2º) y Garantía Social. Dadas las características del muestreo elegido, por conglomerados, realizado en los grupos de clase, es previsible que vayamos a obtener entrevistas de alumnado con edades algo superiores a 18 años: alumnado que repite curso, o alumnado que se matricula en Bachillerato o en Ciclos Formativos con más de 18 años.

La distribución de la población, a través de la estratificación realizada, y según datos obtenidos de la Dirección Provincial de Educación de Burgos, en el curso 2006-2007 es la siguiente:

  • Muestra

Se ha optado por un muestreo por conglomerados, estratificado a través de:

  • Titularidad del Centro (público o concertado).
  • Curso académico en que se encuentra escolarizada generalmente la población estudiada.
  • Residencia.

En base a los datos de población anteriormente descrita, se pretende conseguir una muestra válida de al menos 2.000 alumnos. Para lo cual, la distribución proporcional por dichas cuotas (estratos) en la muestra teórica resulta:

Dado que en algunos estratos poblacionales, referidos al curso y nivel educativo se observan algunas diferencias notables, se optó por ajustar la muestra a la población de referencia mediante una ponderación de dichas variables. El instrumento de recogida de información ha sido mediante un cuestionario individual, elaborado en función de los objetivos propuestos, que se ha aplicado de forma colectiva en el grupo de clase bajo la dirección de un miembro del equipo investigador. Los entrevistadores han sido personal del equipo investigador (generalmente con presencia del tutor/a del grupo). La muestra ha sido la población escolarizada en Burgos (capital y provincia) con edades comprendidas entre los 10 y los 18 años (2.063 alumnos/as), pertenecientes a 107 grupos de clase, en 27 centros educativos. El nivel de confianza para los datos generales es superior al 95,5% y el margen de error inferior a ± 2,11%.

Se elaboró un primer cuestionario piloto en que constaban preguntas referidas a datos sociodemográficos: edad, sexo, convivencia familiar, datos académicos, actividades extraescolares, uso del tiempo libre, etc.; datos cualitativos y cuantitativos referidos al uso de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC): autopercepción del uso de las TIC y Valoración de diversos aspectos de autopercepción personal. Todas estas cuestiones se elaboraron a partir de un estudio previo realizado sobre los historiales de jóvenes con problemas de adicción a sustancias que habían sido tratados en Proyecto Hombre Burgos. Dicho cuestionario se aplicó a una pequeña muestra de sujetos de características similares a la población estudiada. Esta muestra no se incluye en la muestra definitiva, se elaboró un segundo cuestionario piloto que se aplicó a varios grupos de clase de diferentes niveles educativos, y a partir de las correcciones oportunas se elaboró el cuestionario definitivo.

Resultados

Como ya hemos comentado, el estudio es muy amplio y abarca a todos los grupos de edad escolar y modalidades, sin embargo nosotros sólo vamos a hacer mención a los aspectos de autopercepción y valoración de diferentes aspectos principalmente centrados en la muestra de Garantía Social.

Con el fin de analizar el significado que presentan las diferentes tecnologías para los sujetos de la muestra estudiada, se les pidió que calificaran algunos aparatos en función de lo que significan para ellos. Los datos obtenidos permiten aproximarnos a un cierto nivel de dependencia y abuso, de todos los alumnos en general, (sentirse muy mal sin ello) en el caso de no poseerlo.

Los resultados señalan que el 42% de los jóvenes afirman sentirse muy mal sin teléfono móvil, el 34% sin conexión a Internet, un 30,6% sin ordenador, el 25,5% sin posibilidad de utilizar MP3 o similares, un 21,4 % sin televisión, el 15,1% sin videoconsola y un 1,7% sin otros aparatos. Destacamos que excepto en la videoconsola, y el radiocasete y/o cadena musical, el resto de las tecnologías presentan puntajes cercanos o superiores al 25 % de la muestra estudiada. En todos los casos también se alcanzaron altos porcentajes en cuanto a la valoración de resultar aparatos o recursos interesantes y divertidos, destacando la televisión y el ordenador con puntajes del 56,8% y 49,5% respectivamente, y porcentajes superiores al 25%, la conexión a Internet (41,2%), videoconsola (32,3%), el teléfono móvil (27,6%), MP3 o similares (38,3%) y el radiocasete, cadena musical (30,5%). Valoraciones como, aburrido, inútil o molesto, presentan menores porcentajes en todos los aparatos en general. Y la videoconsola, el MP3 o similares, el teléfono fijo y la cadena musical o radiocasete, son las más señaladas como aparatos superfluo, y/o indiferente.

Con respecto al nivel educativo y edad de los jóvenes que afirman sentirse muy mal sin la posibilidad de utilizar los aparatos mencionados, cabe destacar que son los alumnos de Garantía Social (16-19 años) los que presentan las mayores puntuaciones en cuanto a su nivel de frustración –ya que se sentirían muy mal sin tenerlos o poder utilizarlos– en casi todos los aparatos, excepto en el teléfono fijo (16,7%) y la videoconsola (11,1%). Destacan los altos porcentajes observados en estos alumnos al expresar que se sentirían muy mal sin el móvil (66,7%), ordenador y televisión (47,4 %), y MP3 o similares, cadena musical (42,1%) y conexión a Internet (44,4%). Sin entrar a profundizar en las causas, parece que existe cierta relación entre “la necesidad” que sienten hacia estas tecnologías y la situación de desventaja académica de éstos.

El análisis de la percepción de sentirse mal sin poder utilizar los diferentes aparatos relacionada con el sexo de los alumnos, arrojan las mayores diferencias en la utilización de la videoconsola (5,7% de mujeres frente al 23,8% de varones) en el sentido contrario, la percepción de sentirse mal o muy mal si carecen de ordenador y conexión a Internet es bastante similar en ambos sexos.

Conclusiones del estudio

Los resultados de dicha investigación demuestran la gran cantidad de tiempo que los jóvenes encuestados dedican a cada uno de los aparatos electrónicos, en total 36,33 horas a la semana. Es evidente que las nuevas tecnologías se usan de una forma continuada, incrementándose su uso día a día.

En cuanto a los diferentes soportes tecnológicos (teléfonos móviles, Internet, juegos, etc.), podemos destacar que el uso de todas estas herramientas es mayoritario, e incluso puede considerase como masivo entre algunos colectivos. A este respecto, un dato relevante que se desprende de la investigación es que la mayoría de los encuestados (el 85,8%) manifiesta tener dos, tres o más televisores en casa. También es muy significativo que tan sólo un 0,05% no posea ninguna televisión. Entre los alumnos de Ciclos Formativos de Grado Medio y Ciclos Formativos de Garantía Social, el uso de todas estas herramientas llega al 96%. A este hecho se suma que la media de visualización de televisión es de 15 horas y 45 minutos a la semana por persona, lo cual nos lleva a pensar que la influencia de la televisión en el hogar es considerable.

En cuanto al uso de la informática, destacar que la mayor parte de los jóvenes encuestados (el 87,5%) tienen uno o dos ordenadores en su casa. Debemos añadir aquí que, ante la pregunta de “cómo se sentirían sin ordenador”, un 30,7% manifiesta que se encontraría mal. Este dato conduce a interpretar que en estos casos no hay una relación normalizada con las nuevas tecnologías y en este sentido la informática en general juega un papel “excesivamente importante” en sus vida. En esta línea, señalar que son los varones los que más lo utilizan, uno de cada tres (34,4% frente a 26,5% en chicas), y que un 3,8% navega más de 10 horas por Internet a la semana. El 75,5% de los encuestados disponen de conexión a Internet y los alumnos que menos disponen de conexión a Internet en sus casas son los que cursan Garantía Social (42,1%).

Por lo que respecta al uso de los teléfonos móviles, debemos destacar que si sumamos todas las llamadas: 11,37 llamadas al móvil a la semana, más 25,63 llamadas perdidas, más 9,78 mensajes al móvil, y más 9,53 llamadas al fijo, nos da una media de 56,31 llamadas a la semana, o lo que es lo mismo 8 al día. No deja de ser singular que de los datos obtenidos al analizar la opción “me sentiría muy mal sin ello”, el 42% de los alumnos manifiesta que es el teléfono móvil el aparato del que más les costaría desprenderse, utilizándose no sólo como medio de comunicación sino también para escuchar música, hacer fotos, etc.

A la vista de los resultados de esta investigación, es evidente que la utilización de nuevas tecnologías es una constante y casi una “necesidad” en nuestra vida cotidiana, de ahí que los centros educativos no deban permanecer al margen de ello. Nuestra propuesta es que dentro de la filosofía de la escuela inclusiva y centrándonos de modo especial en alumnos de Garantía Social (o alumnos de los Programas de calificación profesional inicial) rentabilicemos las posibilidades de los materiales tecnológicos para integrarlos en la práctica educativa de un modo coherente; entendiendo que los alumnos dominan su manejo, busquemos alternativas que favorezcan 1º) un uso racional y crítico de estos recursos y 2º) una utilización contextualizada en el aula con fines educativos, es decir, usemos estas estrategias al servicio del proceso de enseñanza-aprendizaje.

En definitiva, entendemos que una adecuada utilización de las TIC en el ámbito educativo, y aprovechando la proyección social que tiene, puede contribuir al desarrollo de una escuela inclusiva integradora. A este respecto, entre el alumnado de Garantía Social (objeto de esta investigación), el uso y a veces abuso demostrado de estos medios puede canalizarse para favorecer la inclusión en nuestros centros educativos, y por qué no en la sociedad.

Bibliografía
  • BLACK, D.W. et altri (1999). “Clinical features, psychiatric comorbility, and health–related quality of live in persons reporting compulsive computer use behaviour”. En Journal Clinical Psychiatry, nº 60, pp. 839-844.
  • GOLDBERG, I. (1995). “Internet Addiction Disorder”. Disponible en: www.psycom.net/iadcriteria.html (última consulta: 2/02/11).
  • GRACIA, M.; VIGO, M.; PÉREZ, M. y MARCÓ A. (2002). “Problemas conductuales relacionados con el uso de Internet”. En Anales de la Psicología, vol. 18, nº 2, pp. 273-292.
  • PÉREZ, F. y MARTÍN, I. (2007). “Nuevas Adicciones: ¿Adicciones Nuevas?”. Guadalajara: Intermedio Ediciones.
  • VÁZQUEZ, J.Mª. (2006). “Estudio para determinar la prevalencia del juego y el uso de Internet, así como detectar las conductas problemáticas a fin de estimar la población de riesgo”. Estudio realizado por la Clínica Capristano por encargo de la Consejería de Salud y Consumo. Palma de Mallorca.
  • YOUNG, K. (1996). “Internet addiction: the emergence of a new clinical disorder”. En Cyber Psychology & Behavior, nº 3, pp. 237-244.

Raquel de la Fuente Anuncibay

Autor: Raquel de la Fuente Anuncibay

Raquel de la Fuente Anuncibay es decana de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad de Burgos (UBU). Profesora Titular de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Burgos. Doctora en Pedagogía. Licenciada en Psicología. Es orientadora en Excedencia. Co-Directora del Master de salud Mental Social de la Universidad de Burgos. Sus líneas de investigación son discapacidad, orientación y empleo.


FavoriteLoadingGuardar en mi archivo personal

Pin It

Los comentarios están cerrados.