Vamos a contar del uno al diez. El arte de contar cuentos

Artículo publicado en el nº 241 Especial Cuentos. El arte de contar historias
Artículo publicado en el nº 241 Especial Cuentos. El arte de contar historias

Este artículo presenta una aproximación al arte del cuentacuentos. Se sugieren una serie de estrategias que deben contribuir a que las personas interesadas en ejercer el arte de contar puedan hallar un referente válido para su práctica. Diez propuestas que deben lograr la consecución del hecho referido a subir la escalera.

Instrucciones para subir una escalera

Comenzamos este artículo con un fragmento de Julio Cortazar de su obra publicada en 1982 Historias de Cronopios y de Famas.

“Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situó un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquier otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.

Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).

Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso”.

Diez peldaños

Podemos contar manzanas, podemos contar secretos. Podemos contar historias que en ocasiones viven en los libros, que viven en las vidas que vivimos. En esta ocasión, te voy a contar cómo podemos contar lo que queramos en diez pasos. Es una hermosa y ardua tarea en ocasiones, por eso es un Arte contar con arte. Pero quizá, si empezamos por el primer peldaño… lograremos, con la facilidad con la que narra Cortázar el ascenso, llegar al peldaño diez… comunicar, compartir, intercambiar, retumbar en y con el receptor, espectador. Llegar a contar.

  • Contar con palabras. Narración oral

En este primer peldaño debemos tener en cuenta la selección del texto al que queremos dar vida, dependiendo de la edad, intereses y características propias del grupo al que queremos “lanzarle” las palabras.

Una vez que elegimos la historia que deseamos contar, haremos un calentamiento de aquellos motores que vamos a activar para llegar al receptor.

En la oralidad se contemplan factores tanto verbales como no verbales, y que debemos tener en cuenta. La Competencia Comunicativa (Canale/Chomsky) se divide en dos aspectos indisolubles y necesarios para el proceso comunicativo eficaz, los lingüísticos y los semióticos. Tendremos que calentar motores como la voz (aspectos fonológicos y paralingüísticos), el cuerpo-espacio (cinética-proxémica) y tener muy claras las estructuras morfosintácticas y léxico-semánticas.

La mirada es fundamental para “llegar” al receptor/es del mensaje, que en este caso será la historia que hemos elegido. Las técnicas de relajación, presencia y entrenamiento actoral son necesarias e interesantes para el proceso de narrar una historia, dándole vida a las palabras que viven en los libros.

  • Dramatización

Cuando dramatizamos una historia, vemos que aparecen diversidad de personajes que con su particularidad irán mostrando eso que queremos decir. Encontramos por tanto, varias voces y varios cuerpos en un espacio que con su palabra y acción consciente narrarán hechos que llegarán al espectador. Damos, por tanto, una estructura dramática a algo que no lo tiene, la narrativa, el cuento.

  • Marionetas

Existen multitud de variedades de objetos a los que damos prometeicamente vida cuando contamos con ellos para compartir historias. Encontramos marionetas de dedo, de mano, de varillas, hilo… algunas son fáciles de construir por los niños y resulta muy interesante su aplicación y trabajo con la dislalia o la timidez extrema. Los niños son capaces de expresar con mayor facilidad cuando utilizan como objeto intermediario una marioneta.

Narrar con estos elementos supone una magia al cuadrado a la hora de compartir una historia, pues de dos objetos inertes (el libro y la marioneta; lo que calladamente cuentan ambos) hacemos y recreamos nuevos elementos con movimiento y voz que ayudan al receptor a adentrarse con nosotros en ese espacio intangible de la Fantasía y el juego… de la creación de mundos ilusorios y necesarios.

  • Sombras Chinescas

Un foco y una tela blanca. El juego con el uso del espacio que nos dará cercanía o lejanía. Los personajes en sombra que nos cuentan su historia… Narrar con sombras chinas es también trascender las barreras de la lógica y completar la palabra con esos juegos ópticos que tienen algo que decir desde su espacio sombrío.

La voz, las figuras recortadas en cartón o los actores o aprendices de actores, mostrarán de este modo otra forma de contar un cuento.

  • Contar con imágenes y música

Los álbumes ilustrados (picturebooks), los murales amplios, o las proyecciones en pantallas de imágenes (dibujos o fotos estáticas que ilustren), también son modos posibles de contar con imágenes.

La música completaría la narración, y si la estructura (secuencias: introducción y presentación de personajes, conflicto o nudo, y desenlace) es fácil, clara a los ojos que la miran, es posible trabajar de este modo sin narrar verbalmente lo que va sucediendo en la historia. Música acompañando y subrayando imágenes que calladamente cuentan. Delicioso.

  • Contar con la danza

Este sexto escalón representaría un modo de expresar músico-corporal. Como en el peldaño seis, ojo y oído captarán lo narrado sin palabras, pero en este caso, la expresión y el movimiento corporal se alían con la música para comunicar. Cuentos que danzan. Danzas que cuentan…

  • Contar a medias

Las invenciones grupales son un medio interesante para que cada uno consiga un fin: expresar y narrar lo que desee. Pero a su vez, puede ser un sorprendente fin, pues crear sobre la marcha, reinventar en grupo partiendo de narraciones conocidas que dormitan en los libros, es también un estimulante e irrepetible modo de narrar historias, recuperando así los orígenes más primitivos de la narración oral. Emisores y receptores crean o recrean en ese presente único y fugaz, retroalimentándose y generando estímulos verbales constantes, y regalándose entre sí las historias que nos regalan al hilarse bien, las palabras. La escucha es importante en este séptimo escalón, y hemos de apuntar, que es una de las cuatro habilidades lingüísticas que continúan sin trabajarse sistemáticamente en las aulas. Habla y escucha también son tan necesarias…

  • Contar en/un secreto

Un cucurucho de cartulina grande que conecte una boca que cuenta con un oído que escucha, y una venda en los ojos del que recibe la historia es otra manera de contar, bis a bis, especialmente para narrar en secreto y eventualmente, para narrar secretos. Es una íntima y suave forma que facilita la subida a la escalera o representa en su forma un escalón propio, experimental y contemporáneo de llegar al receptor contando con él en cercanía, contándole a él como elemento inmerso y necesario del/en el contar.

En la práctica docente es un excelente ejercicio o fin expresivo y artístico en sí mismo, con el que trabajar, con el que mostrar íntimamente una historia, con el que comunicar una historia. Por su modo íntimo, representa una ayuda inestimable para la expresión y la soltura verbal de aquellos a los que les resulta más fácil mostrar qué decir.

  • Contarle al cuerpo

De la mano del anterior peldaño, y también como medio o fin en sí, se encuentra el noveno escalón. Una historia en la espalda, en un brazo, en la cara del receptor… es otro silencioso modo de contar. Los dedos que cuentan lo harán con palabras o dibujos en el cuerpo que escucha. Escribirán invisiblemente lo que quieren contarnos y sus dedos se transformarán en pinceles, ceras, brochas gordas… Después puede verbalizarse o no, tanto el emisor como el receptor, que por el modo de haberle sido pintada la historia, puede imaginar y crear de nuevo otra narración. Es interesante tanto como medio y como fin del/para contar.

  • Contar contigo. la importancia del receptor

Un escritor escribe para ser leído, aun sabiendo (o precisamente porque lo sabe) que existe una falla entre el decir pintado en una hoja, y el sentido que el ojo curioso da a esas historias que han sido pintadas en esas hojas. El horizonte de expectativas es una de las cosas más fascinantes de la comunicación entre el escritor, lo escrito y el receptor. La estética de la Recepción trabaja en esta línea, interpreta o recrea desde esta perspectiva. Interesante.

“Levantar” un texto escrito, “despertar” una historia escrita, añade más colores al proceso comunicativo. Se dice y se muestra aquello que no puede ser dicho (en terminología de Wittgenstein). El texto escrito permanece ahí, inmóvil al transcurrir del tiempo, perviven en el tiempo.

Contar, narrar una historia es el momento… nace y muere en ese instante lo expresado así, de ese modo, en ese estar y ser fugaz de la historia compartida, de los matices que la hacen única e irrepetible. Qué mágico. Qué hermoso… Arte.

El Cuentacuentos, emisor de la historia, necesita inevitablemente un receptor que capte su mensaje… ése es el juego de contar… del arte.

El penúltimo momento es la llegada.

Subidos los peldaños quedan conectados emisor, mensaje y receptor. Buen trabajo y… a seguir ascendiendo, narrando, contando, mostrando hasta trascender el infinito… la lógica misma del contar. ¡Suerte!

Para saber más

Textos para entrenar:

  • CAÑAS, J. (1999). Actuar para ser. Granada: Mágina.
  • CAÑAS, J. (2008). Didáctica de la expresión dramática. Barcelona: Octaedro.
  • LÓPEZ VALERO, A. JEREZ MARTÍNEZ, I. y ENCABO, E. (2009). Claves para una enseñanza artístico-creativa. Barcelona: Octaedro.
  • MOTOS, T. NAVARRO, A, PALANCA, X. y TEJEDO, F. (2008). Taller de teatro. Barcelona: Octaedro.

Textos para contar:

  • ANDERSEN, H. C. (2002). La reina de las nieves y otros cuentos. Madrid: Alianza.
  • ANDERSEN, H. C. (2002). La sombra y otros cuentos. Madrid: Alianza.
  • GRIMM, J y W. (2000). Cuentos. Madrid: Alianza.
  • HAUFF, W. (2001). Cuentos completos. Madrid: Anaya.
  • PERRAULT, C. (2001). Cuentos completos. Madrid: Alianza.
  • RODARI, G. (1989). Cuentos por teléfono. Barcelona: Juventud.
  • WILDE, O. (2001). El príncipe feliz y otros cuentos. Madrid: Alianza.

 

Autor: Isabel Jérez Martínez

Isabel Jerez Martínez es Profesora Ayudante en el área de Didáctica de la Lengua y la Literatura en la Escuela Universitaria de Magisterio de Albacete (Universidad de Castilla La Mancha). Además colabora académicamente con el Grupo de Investigación "Didáctica de la Lengua y la Literatura" de la Universidad de Murcia.


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