Eurídice en 35 mm

Artículo publicado en el número 79-80 de la revista Making Of Especial Cortometrajes
Artículo publicado en el número 79-80 de la revista Making Of Especial Cortometrajes

Acercamiento a los infiernos de las mujeres contemporáneas, merced al análisis pormenorizados de tres cortometrajes de temática diferente y que han sido elegidos arbitrariamente: Nasija (lapidación), Tight (anorexia) y Dentro (corto conceptual sobre la mujer y sus miedos).

Intenciones

Orfeo desciende a los infiernos para recuperar a Eurídice. Eurídice es una ninfa (una dríade) o bien una hija de Apolo. Paseando un día por la orilla de un río de Tracia, fue perseguida por Aristeo que intentó violarla. Al correr por la hierba le mordió una serpiente y murió. Orfeo, inconsolable, descendió a los infiernos en busca de su esposa. Con los acentos de su lira encanta no sólo a los monstruos del Tártaro, sino incluso a los dioses infernales. Los poetas rivalizan en imaginación para describir los efectos de esta música: la rueda de Ixión deja de girar; la roca de Sísifo queda en equilibrio; Tántalo olvida su hambre y su sed. Hasta las mismas Danaides dejan de llenar su tonel sin fondo. Hades y Perséfone acceden a restituir a Eurídice a su marido que da tales pruebas de amor pero ponen una condición: que Orfeo vuelva a la luz del día, seguido de su esposa, sin moverse a mirarla antes de haber salido de su reino. Orfeo acepta y emprende el camino. Ha llegado hasta la luz del sol cuando le asalta una terrible duda: ¿No se habrá burlado Perséfone de él? ¿Le sigue realmente Eurídice? Y se vuelve. Pero Eurídice se desvanece y muere por segunda vez. Orfeo trata de recuperarla nuevamente pero esta vez, Caronte permanece inflexible y le impide el acceso al mundo infernal. Desconsolado ha de reintegrarse a los humanos.

Teniendo como hilo conductor las Eurídices contemporáneas (todas aquellas mujeres que han experimentado el descenso a los infiernos)  presentaré tres cortos de temática diferente: Nasija (lapidación), Tight (anorexia) y Dentro (corto conceptual sobre la mujer y sus miedos). Los temas podrían haber sido otros. Su elección ha sido arbitraria. El tema de la lapidación, aunque el cortometraje Nasija es de 2006, es de candente actualidad. Hay prácticas sustentadas en la tradición que por su aberración no deberían ni plantearse en nuestro mundo contemporáneo. Tight, un corto del 2007 que aborda otra problemática: la anorexia. Un trastorno alimentario que padecen jóvenes de ambos sexos, modelos, gimnastas, bailarines. Un conflicto de origen social y cultural basado en patrones y normas de conducta con pretensión de universalidad. Finalmente, un corto conceptual del 2010, Dentro, original, espléndida banda sonora, magnífica interpretación de María Bazán, verdadero homenaje al expresionismo alemán. El miedo en sentido amplio. Un miedo que resume todos los miedos. El miedo de la mujer ¿a qué? ¿Por qué?....

Lo que la fotografía es a la pintura, es el cortometraje al largo. En pocos minutos el director de cortos nos ofrece un tema, un motivo, un detalle que potencialmente podría formar parte de un guión de largo. La narración en el cine está limitada al tiempo. Una novela tiene un tiempo largo, tan largo como el autor quiera disponer, en cambio, en un corto el tiempo no se elige sino que se impone. El tiempo influye tanto en la forma como en el contenido. Los inconvenientes del largometraje referidos a guión, producción, localización, rodaje, se multiplica exponencialmente en el corto, si éste quiere contar una buena historia. De repente, los 90, 110 ó 120 minutos se ven reducidos a 2, 5, 10 ó 20 minutos. Una buena historia se convierte en una instantánea, apenas un guiño del obturador de la cámara. La gramática cinematográfica se ve constreñida a un impasse o unas décimas de segundo. Las preguntas fundamentales en el cine son ¿qué se dice? y ¿cómo se dice? El tiempo como en la vida misma subraya un guión o lo destruye en milésimas de segundo. Toda temática es complicada. La arbitrariedad del signo lingüístico en el cine lo es aún más. La realidad es el objetivo de la cámara, el encuadre, la secuencia. Lo que está fuera del plano, no existe. El director observa un mundo que pronto será mi mundo, nuestro mundo. La aspiración del cine es la representación. Una representación es un pedazo de realidad. La violencia de género forma parte de la representación. La representación puede ser isomórfica de la realidad o no. En este caso, debe serlo. El cine puede ser un altavoz que denuncie esta realidad. Por su importancia y por lo que está en juego es un objetivo de primera categoría.

Justificación

El descenso a los infiernos es representado por Eurídice. El infierno en sus múltiples formas. Aunque la violencia contra las mujeres es un hecho que recorre toda la historia de la humanidad, el concepto “violencia de género” es relativamente moderno y viene de la mano de los movimientos sociales que luchan por la igualdad y de estudios de género, ganando fuerza a partir de los años 80. Así, en 1992, la Asamblea General de las Naciones Unidas incorporó la violencia contra las mujeres a la “Convención para la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer”, el instrumento más amplio y detallado, de carácter internacional, para luchar contra la discriminación de la mujer.

La discriminación contra la mujer queda definida por las Naciones Unidas como: “la violencia dirigida contra la mujer porque es mujer o que la afecta en forma desproporcionada. Incluye actos que infligen daños o sufrimientos de índole física, mental o sexual, amenazas de cometer esos actos, coacción y otras formas de privación de la libertad.”

Esta incorporación muestra la importancia que en el mundo ha adquirido esta problemática, lo que se refleja en que actualmente una gran cantidad de países han ratificado esta convención y han promulgado leyes que buscan sancionar, prevenir y erradicar la violencia de género. Y es que esta violencia es un claro atentado a los Derechos Humanos, entre ellos, el derecho a la vida; derecho a no ser víctima de torturas, tratos inhumanos o degradantes; derecho a protección frente a conflictos armados; derecho a la libertad y seguridad personales; derecho a la igualdad ante la ley; derecho a igualdad en la familia; el derecho a la salud física y mental en sus niveles más altos; y el derecho a condiciones de empleo justas y favorables.

Actualmente se estima que una de cada tres mujeres es o ha sido víctima de la violencia de género, y existe una gran variedad y multiplicidad de formas en que se manifiesta, por lo que se concluye que no estamos hablando de cualquier tipo de violencia, hablamos de una que afecta a más de la mitad de la población de nuestro planeta, las mujeres, quienes por el sólo hecho de nacer se encuentran en una posición de vulnerabilidad, por lo que se plantea que es un factor de riesgo imposible de evitar. No se puede ver la violencia de género como parte de la violencia social, no es lo mismo para una persona estar expuesta a un asalto, a un ataque a la salida de un partido de fútbol o en una manifestación, por poner algunos ejemplos. Es algo completamente aparte, es única, porque tiene como objetivo a las mujeres, pero al mismo tiempo es variada en las múltiples formas que adopta, en las distintas culturas, épocas y espacios en que ocurre. Finalmente, al observar distintas realidades podemos descubrir la violencia de género en el espacio público: en los medios de comunicación (con abusos en el lenguaje, presentación de las mujeres como objetos, etc.), en la violencia sexual (obligación a prostitución, tráfico de mujeres y niñas, mutilación de genitales, violación, explotación sexual, etc.), en el acoso sexual y acoso por razón del sexo (de trabajadoras por parte de superiores, compañeros e incluso personas bajo autoridad, y estudiantes por parte de profesores o compañeros de estudio), entre muchas otras.

Nasija

  • Argumento

Una joven pasa revista de su vida minutos antes de morir lapidada. El único delito que ha cometido es ser pobre, vivir sola y tener una hija. La cinta va progresando a través de los colores que representan las sucesivas etapas de su vida: gris (un resumen de su vida), naranja (niñez), rojo (ablación), verde (adolescencia), blanco (juventud), azul (amor), oro (venta), marrón (violación), negro (muerte).

  • Ficha técnica y artística

Dirección: Guillermo Ríos.
País: España.
Año: 2006.
Duración: 8´52´´.
Interpretación: Madeleine Diatti (Nasija),  Aminata Samb (Nasija niña), Awa Samb (Nasija adolescente), Winslow M. Iwaki (Pastor), Modou Samb (Hombre rico), Ndeye Coty Diagne (Madre Nasija), Oumar Samb (Padre Nasija), Ablaye Diop (Juez 1), Richard Congo (Juez 2), Alpha Diallo (Niño 1), Abdul DIallo (Niño 2), Babacar Samb Diagne (Niño 3), Mónica Maldonado (Mujer ablación 1).
Guión: Guillermo Ríos y José Miguel Hernán.
Producción ejecutiva: Teo Ríos.
Música: Mento.
Fotografía: Roberto Ríos.
Montaje: Fran Caranés y Guillermo Ríos.
Dirección artística: Carlos Sáenz.
Vestuario: Michael Kaplan.
Decorados: Karen Manthey.
Disponible en línea: www.youtube.com/watch?v=velP7GBaIO0

  • Análisis

- Tema

El corto es un alegato contra la pena de muerte, contra todas las barbaridades y excesos que se cometen contra las mujeres: ablación, venta, violación, muerte y está dedicado a todas las mujeres que luchan por su libertad.

- Concepto

La lapidación es una práctica que se encuentra en la tradición jurídica judaica e islámica como método de ejecución. La lapidación es una ejecución diseñada para aumentar el sufrimiento de las víctimas. Para Alfred Cerdán de Amnistía Internacional la lapidación no sólo es una práctica inaceptable, sino que también lo es su razón: una relación sexual consentida entre dos adultos. Se trata de una interpretación posterior. En el Corán la lapidación no está contemplada como castigo para los casos de adulterio. Según Waleed Saleh, profesor de Estudios Árabes en la Universidad Autónoma de Madrid y autor del libro “Amor, sexualidad y matrimonio en el Islam”: “El Corán sí recoge la condena de muerte para los adúlteros, pero las condiciones que se imponen para que se pueda aplicar son tan rígidas que es prácticamente imposible”. Según la tradición jurídica, el condenado por lapidación tiene que ser adulto, casado, musulmán, en el pleno de sus facultades mentales y el adulterio tiene que ser comprobado como tal por cuatro testigos que tienen que coincidir en los detalles. “Son tantas las condiciones que es prácticamente imposible la aplicación de un castigo previsto de forma disuasiva. El problema es que hay muchos que se han desviado de la norma y que quieren aplicar medidas en las que ni siquiera se debería pensar. Y, además, lo hacen con más ensañamiento que los antiguos que fueron mucho más misericordiosos”, añade Saleh.

La condena de lapidación por adulterio está prevista en Irán, Pakistán, Sudán, Yemen y los Emiratos Árabes Unidos y en 12 Estados de mayoría musulmana del norte de Nigeria. En la provincia de Aceh, en Indonesia, la opción de la ejecución por lapidación se introdujo en 2009. Pero en muchos casos hay una moratoria. Uno de los pocos testimonios directos que se conocen de lapidación fue recogido en un informe de Amnistía Internacional de 1987, referido a una ejecución en Irán: “El camión depositó un gran montón de piedras grandes y pequeñas junto al erial y luego dos mujeres vestidas de blanco y con la cabeza tapada con un saco fueron conducidas al lugar (…). La lluvia de piedras que cayó sobre ellas las dejó convertidas en dos sacos rojos (…). Las mujeres heridas cayeron al suelo y los guardas revolucionarios las golpearon con una pala para asegurarse de que estaban muertas”. En el Código Penal iraní se especifica la forma en que debe llevarse a cabo la condena. Se establece que los hombres tendrán que ser enterrados hasta la cintura mientras que las mujeres hasta el pecho. Describe además el tipo de piedras que hay que utilizar y que no deberían ser “lo suficientemente grandes como para matar a la persona de una o dos pedradas, ni deberían ser tan pequeñas que no puedan calificarse de piedras”. Este detalle confirma la voluntad de infligir sufrimiento a la víctima y de garantizar que la muerte sea lenta.

Luz Gómez García, profesora de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Autónoma de Madrid, expone que: “El mapa de la lapidación se ceba en las sociedades descompuestas en las que la violencia soterrada o a flor de piel convierte a las mujeres en víctimas propiciatorias. Pero cuando un cadí nigeriano o un ayatolá iraní se retrotraen a Mahoma y al islam prístino para sentenciar a una mujer a morir lapidada, la historia no da marcha atrás, huye hacia delante”.

- Escenas

14’’: Antes de que desaparezcan los créditos alguien que no vemos habla en una lengua o dialecto africano.
16’’: Cita entre comillas: “Algunos hombres han interpretado/ la palabra revelada para mantener/ el poder sobre el pueblo/para flagelo de las mujeres”.
28’’: El corto encuadra su historia, el título indica: “África Subsahariana. Siglo XXI”.

Introducción
31’’: La cámara está dentro de un agujero. Desde su fondo, en un plano contrapicado, podemos ver a los dos paleadores que están abriéndolo.

Nacimiento
34’’: Se escucha el sonido de un bebé llorando.
36’’: La cámara realiza un fundido en blanco que coincide con una paletada de tierra. La imagen de un bebé y justo a ras de suelo unos pies que avanzan.

Presentación
41’’: Alguien narra. Una narradora. Podemos leer los subtítulos: “Me gustan los colores vivos, los que alegran la vida”. Unos pies siguen avanzando. La imagen del bebé se sucede simultáneamente. “Los colores intensos. Quizás aún no los reconozcas, quisiera enseñártelos, pequeña, si pudiera…”. Habla a su niña.
55’’: Se presenta nuestro protagonista: Nasija. “Te ruego acojas a la hija de tu hija…”. Una despedida. Todavía no sabemos por qué.

Juicio

1’:01’’: “Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres…”
1’:07’’: Un hombre con toga blanca dictamina: “En virtud de la preferencia que ha dado Dios a unos más que a otros y de los bienes que gastan. Las mujeres virtuosas son devotas y cuidan, en ausencia de sus maridos, de lo que Dios manda que cuiden”.
1’:22’’: Es Nasija quien habla: “Madre ya están aquí, me juzgan y sólo te veo a ti…”.
1’:28’’: “¡Pegadles!”, ordena el juez. Un segundo, coloca un burka blanco sobre su cabeza. Nuestra protagonista sigue con su monólogo: “…como si estuvieras delante de mí…”. La cámara realiza un flashback, nos presenta a una señora con su hija pequeña. “...Te dibujo en mi mente. Me calmas...”.

Gris
“Todo se ha vuelto gris como las palabras de los hombres, nubes de tormenta. ¿Dónde estás madre?” –pregunta Nasija que ahora sólo puede ver a través del encaje del burka. El burka provoca la despersonalización y el distanciamiento. Quien la ve, la contempla como en otro lugar. Y ella que observa a través del burka lo hace también desde otro sitio: su interior. Ya no forma parte de la sociedad. Ahora está en otra dimensión. Ya no es de este mundo. Ve con los ojos del condenado.

2’:03’’: Naranja
“La luz de la tarde fluía invadiéndolo todo. Mi niñez. Los atardeceres eran largos, alegres. Dormir para despertarme aquí y jugar con mi niña”. En sus manos, una rana. Juega con dos niños que se divierten en una charca.

2’:25’’: Rojo
De nuevo, el tropel de gente que conduce a Nasija a su destino. Ella continúa con la narración. “Mi cuerpo arde”. La extirpación del clítoris. “No te vayas madre. Intenso como el recuerdo de mis lágrimas, de mis esfuerzos por aprender a vivir. Ser mujer, como tú”. Ahora Nasija recuerda como trabajó duro en el campo cargando un haz de leña. “Alejar el dolor…”

2’: 58’’: Verde
Nasija observa cómo se suman más personas a su paso. “Pureza, desde la raíz a los pétalos”. Recoge unas plantas. “Desde el color de tus manos madre, hasta la sonrisa de mi hija”.

Volvemos a la procesión.

3’:27’’: Blanco
“Blanco, luz, vida, aprendí a ordeñar y a beber la leche tibia de sus ubres… A él lo vi pastoreando y sentí incertidumbre”. La mirada de la joven se cruza con la de otro. La cinta simultanea la troupe que la conduce a la muerte con este último color.

3’:55’’: Azul
“Apareció de nuevo en un día azul y pidió el casamiento a mi padre… se lo negó y su mirada se ocultó, el día se volvió gris”.

4’:16’’: Oro
Aparece por primera vez el nombre de la protagonista. “Me vendió a un hombre rico por un rebaño de cabras, luego fui castigada porque no le daba hijos y fui golpeada. Desiertos de dolor. Oro, espejismo, dolor”.

Nasija se aproxima al agujero que los hombres están excavando en el suelo que será su tumba. El corto realiza constantes backwards a la infancia. La cinta simultanea el horror del presente con la felicidad de la infancia.

4’:59’’: Huida
“Huí,… caminé lejos del pueblo para vivir sola”. La protagonista se lava en un río. “Agua, reflejos de ilusión, él… pero ya no era”. Aparece el pastor con el que hubiera contraído matrimonio. La viola.

5’:11’’: Marrón
Nasija en el hoyo. Los paleadores le echan tierra encima. Marrón es el color de la tierra. Sólo vemos su cabeza. Todo su cuerpo está enterrado. “Mi ilusión me sentenció y el hombre rico dijo que debía morir”. Ahora lucha contra su violador en la orilla del río.
5’:28’’: “Nasija, te sentencio a morir lapidada por deshonesta y adúltera”, sentencia el juez togado de blanco. La cinta recurre de nuevo al flashback a la infancia, cuando Nasija observaba como dos niños competían por tirar piedras al río. Las mismas piedras que luego caerían sobre ella. “El dolor de la ablación, el primer hombre que me poseyó, la falta de amor (la gente arroja piedras contra Nasija). Trato de recordar un instante sin dolor (la cámara realiza un recorrido por la vida de esta joven). Sí mi hija en mis brazos. Me condenan por ser pobre, por vivir sola y tener una hija” (la gente sigue arrojando piedras). Veo tu rostro madre. Sólo deseo que mi pequeña crezca feliz y libre. Un color sin luz.

6’21’’: Negro
“Soy yo”. Nasija se contempla a sí misma, allí en el hoyo, con la cabeza ensangrentada. Plano en diagonal. De nuevo Nasija: “Soy yo”.
6’:35’’: “Contra la pena de muerte”, el intertítulo. Ahora un primer plano del burka blanco que le cubre la cabeza.

  • Ficha técnica y artística

Dirección: Sergi Vizcaíno.
País: España.
Año: 2007.
Duración: 11´.
Interpretación: Michelle Jenner (Chica), Jordi Regot (Hombre anoréxico), Javier Hernández (Chico de la discoteca), Martine Husson (Madre), Miguel Ángel Jenner (Padre), Anna Girau (Hermana), Vanesa Carranza (Enfermera).
Guión: Sergi Vizcaíno.
Producción ejecutiva: Mª Carmen Sanfrancisco.
Fotografía: Ferrán Castera.
Diseño de producción: Santi Lanero.
Dirección artística: Albert Allue.
Disponible en línea: www.youtube.com/watch?v=Q4J3HD_hCYw

- Conclusión

Nasija es un corto estremecedor sobre la realidad que padecen millones de mujeres en el mundo: violencia, venta, ablación del clítoris, violación. El corto se ve bien: inquietante, desolador, triste, desesperanzador. La esperanza queda abierta en la hija de Nasija y en sus palabras: “sólo espero que mi pequeña crezca feliz y libre”. Lo que desearía cualquier madre occidental para sus hijos pero que pronunciado por una joven que va a ser ejecutada de forma cruel y bárbara adquieran un valor todavía más destacado.

Tight

  • Argumento

Después de una experiencia humillante con un chico en una discoteca, la joven protagonista de este corto queda tocada psicológicamente. Los síntomas de su trastorno son insomnio y anorexia, alteración de sus relaciones sociales y aislamiento. El thriller psicológico se convierte en un thriller de terror cuando el síntoma queda personificado en un monstruo que la devora.

  • Análisis

En este mundo, acompañamos a gentes de toda condición que nos muestran las diferencias existentes en la sociedad estamental basada en el privilegio, pero también en diferencias económicas, pues aparecen huérfanos, mendigos, prostitutas, curtidores, jornaleros, campesinos, criados, vendedores callejeros, transportistas, artesanos, tenderos, militares, empresarios, burgueses, aristócratas, clérigos, juristas, políticos y miembros de la realeza. Asistimos a muchos momentos cotidianos y a otros que marcan el ritmo de la vida de cualquier persona: la comida, el trabajo, el sexo, el juego, la fi esta, la misa, la enfermedad, el nacimiento, el matrimonio, la muerte. En ellos también afloran las enormes distancias sociales, pues el lujo de Versalles o de la aristocracia francesa, que se muestra especialmente en su ropa y en su mesa, está en las antípodas de las penurias de huérfanos y mendigos, pero también contrasta con la vida austera de la mayoría de la gente.

- Tema

El tema del corto es la anorexia. “Tight” significa “ceñido”, “apretado”, “estrecho” como la pareja de chicos que baila en el primer plano picado sobre la pista de baile de una discoteca pero también igual de ceñido o apretado, a modo de presa, que adopta el tono de la enfermedad.

- Concepto

La anorexia nerviosa es un trastorno del comportamiento alimentario que se caracteriza por una pérdida de peso corporal producida normalmente por la decisión voluntaria de adelgazar. Este adelgazamiento se consigue suprimiendo o reduciendo el consumo de alimentos, especialmente “los que engordan” y también mediante vómitos, uso indebido de laxantes, ejercicio físico exagerado y consumo de anorexígenos, diuréticos. El trastorno suele iniciarse entre los 14 y 18 años de edad pero en los últimos años está descendiendo la edad de inicio.

El paciente anoréxico experimenta un intenso miedo al aumento de peso a pesar de que éste disminuye cada vez más y de una manera alarmante. Se produce una distorsión de la imagen corporal, lo que obliga a mantener la dieta. El hecho de la pérdida de peso es negado. Esta malnutrición produce alteraciones, síntomas y trastornos: hipotensión, alteraciones de la piel, caída del cabello, trastornos gastrointestinales. También se dan síntomas de ansiedad, depresión y obsesivos. Esta malnutrición provoca también tristeza, irritabilidad, aislamiento social e incluso ideas de muerte o de suicidio. Tras doce años de evolución de la enfermedad en una persona, la curación se considera prácticamente imposible.

Aproximadamente la mitad de las pacientes anoréxicas experimentan episodios bulímicos, esto es también un trastorno del comportamiento alimentario caracterizado por la presencia de episodios en los que el enfermo ingiere cantidades de alimento superiores a lo normal, aunque en principio el bulímico no desea en absoluto ese atracón. Después de estos atracones siguen vómitos, laxantes, diuréticos…

En la aparición de la anorexia intervienen factores socioculturales, la presión por parte de la sociedad, de los medios de comunicación, el anhelo de delgadez. Intervienen también factores individuales, como los cambios corporales que obligan a fijar la atención sobre el propio cuerpo. Es éste el momento en el que el adolescente compara su imagen corporal con la del modelo corporal presente en su medio social.

La familia es un factor importante en la aparición de la anorexia aunque no es algo específico en la enfermedad. Un predominio del estilo educativo sobreprotector y también excesos de trastornos alimentarios, afectivos y de ansiedad en los familiares de anoréxicos. Una vez que la anorexia está en marcha, los conflictos familiares cobran importancia.

El modelo de belleza femenino en Rubens es muy distinto al actual. Los cambios históricos acarrean cambios culturales y cambios en los patrones estéticos y culturales.

La presencia de un modelo ideal de belleza compartido y reconocido socialmente, supone una presión altamente significativa. Las mujeres que encajan con este modelo tienen razones para valorarse positivamente, en cambio, las que no, padecen baja autoestima.

Los estereotipos estéticos suelen extenderse en las sociedades más complejas en sentido descendente: de las clases más elevadas a las más bajas.

Para que la restricción ingestiva se inicie no basta con que la persona tome la decisión de reducir las dimensiones de su cuerpo, sino que es necesario que sufra las influencias sociales. Un canal importante es la TV, prensa, radio. El cine, la fotografía, los reportajes sobre métodos de adelgazamiento contribuyen a determinar el estado de opinión y evaluación corporal. Pero, además, todo este mundo de palabras e imágenes van a crear un importante mercado. El estado de opinión queda condicionado por una publicidad comercial, que en sus mensajes incorporan el estereotipo estético, lo concreta y lo potencia. Se estima que el 30% de los bailarines, el 18% de los gimnastas, el 13,3% de los modelos sufren anorexia. En la película El cisne negro de Darren Aronofski nominada a cinco Oscar, Natalie Portman, sometida desde su infancia a una estricta educación orientada al ballet y al éxito, la competitividad y el estrellato, desarrolla un trastorno esquizofrénico, asociado a la anorexia y la dismorfofobia, cuando tiene que representar el papel protagonista: la “reina cisne” en la representación “El lago de los cisnes”. Aunque el mundo de la moda está cada vez más sensibilizado con este problema, acaba de finalizar recientemente la Madrid Fashion Week, donde hemos podido ver modelos extremadamente delgadas quizás rozando este trastorno en las pasarelas de alta costura. De igual modo, uno de cada cuatro anuncios que llegan al público femenino invitan de alguna manera a la mujer a perder peso.

Cada época ha tenido sus modelos de belleza: la Venus de Milo, El David de Miguel Ángel, las Madonnas de Rafael, las modelos de Rubens Las tres gracias, o los modelos Marilyn o Twiggy.

El anhelo de la delgadez sigue vigente. Queda mucho por hacer. La anorexia como concepto y como realidad forma parte de nuestra cultura. No podemos obviar este hecho.

- Escenas

21’’: Fundido en negro. Alguien pregunta: “¿Qué te pasa cariño? ¿No tienes apetito?”. No vemos nada. El director pretende que nos imaginemos la escena. Una puerta que se abre y se cierra. ¿Un baño? Alguien que se provoca un vómito. El sonido es suficiente. Una cisterna que descarga.

51’’: Presentación
Plano picado sobre la pista de baile de una discoteca. Música disco. Unos chicos en el centro, se besan manifiestamente, abstraídos, centrados únicamente en sus besos, absorbidos el uno en el otro. Las manos del chico bajan de la cintura al culo. Le aprieta. Ella se aparta instintivamente pero él, la vuelve a estrechar (tight). Reanudan los besos. Él quiere llegar más allá con sus dedos debajo de su minifalda. Ahora emprende una ofensiva por delante. Logra llegar con su dedo a su braguitas. Justo en este instante el chico se retira, da marcha atrás. La abandona en medio de la pista. Se retira de espaldas, no deja de mirarla. La chica está perpleja. No lejos de allí un grupo de colegas que observaba el ataque, espera. Sin darle la espada se pasa el dedo por la nariz y lo pasa también por la nariz de sus coleguitas. Ha conseguido lo que buscaba, su trofeo de caza. Tight es ahora Taste (sabor).
1’:50’’: Ella lo mira fijamente. Luz roja intermitente de la disco sobre su cara.

2’:01’’: Inicio
Comienza la historia. Aparecen los créditos, simultáneamente, la cámara mediante fundidos nos presenta el interior de una habitación.

2’:25’’: “Tight”. El título.

2’: 34’’: La habitación
Un retrato de la joven en la pared con cuatro ojos. Un plano cenital de la joven durmiendo. Zoom de aproximación, un primer plano de su cara. Se despierta sobresaltada. Intuye un peligro. Mira a uno y otro lado. Cambia de postura. Gira hacia la izquierda. Zoom de aproximación. Está inquieta. Escucha un sonido extraño. Ahora el corto se convierte en un thriller de terror.

3’:10’’: La amenaza del terror
La joven siente que hay alguien más. Recorre con la vista todo el espacio. No hay nadie. Alto. Descubre algo en la oscuridad. Alguien, iluminado vagamente. Este algo, alguien, la mira. Se tapa entera. Fundido en negro. Esta presencia no ha desaparecido. La cámara realiza un zoom de aproximación hacia nuestra protagonista en la cama y al monstruo a su lado de espaldas. Una espalda de reptil. Toda la espina dorsal marcada en los huesos. El monstruo se gira, la mira. Su sombra se ciñe sobre la chica que lo mira. Fundido a negro.

3’:53’’: Desayuno
Por la mañana, una señora (su madre) exprime unas naranjas. El sonido del exprimidor es lo primero que escuchamos, nos despierta e introduce en la realidad después de una noche fantástica.

4’:03’’: Zoom de aproximación. La cámara recorre la mesa preparada para el desayuno. La protagonista sentada a la mesa dispuesta a desayunar. No parece encontrarse bien. Su cara presenta pruebas de la zozobra de la noche anterior: palidez, ojeras. “Mami…”, se atreve a decir. Mira directamente a la cámara. Nos mira. “¿Qué te pasa cariño? ¿No tienes apetito?”. A la joven no le salen las palabras. Entra en escena el padre. La cámara no lo enfoca directamente, ni siquiera de cuerpo entero. “Buenos días”, un beso a la madre, otro a la hija. “¿Va todo bien?”, pregunta. Nuestra protagonista se levanta de la mesa precipitadamente. La madre exclama “Oye, espera…”.

4’:47’’: Vida social
En el patio del instituto. Con sus amigas. Tiene la mirada perdida. Sus colegas charlan pero ella no interviene. Está ensimismada. Las dos que centran la conversación se pasan un pitillo o un porro. Suena el timbre. El grupo se disuelve pero nuestra protagonista permanece sentada en el suelo. Aislamiento.

5’:22’’: El terror completo
Fundido. Otra vez en el dormitorio. De nuevo el terror. La joven en la cama está sobresaltada. Extiende un brazo para tocar esa presencia. El terror ahora está a los pies de la cama. Una luz que se enciende y se apaga sobre la figura fantasmagórica. Un semáforo. La bestia adopta una actitud amenazadora. El director juega con la oscuridad para extraer formas en relieve que puede ofrecer una luz de bajo voltaje sobre el cuerpo. La bestia deforme agarra el pie de la cama y comienza a sacudirla. Abre la boca como si quisiera tragarse a la adolescente. La joven está aterrorizada. Intenta desesperadamente dar la luz pero la lámpara cae al suelo.

6’:32’’: Fundido. La joven cree que está a salvo bajo la manta. Un momento de respiro… pero no. El terror está ahí fuera. Se echa encima de ella. La ahoga.

6’:46’’: En familia
Fundido. Plano cenital de la familia al completo comiendo. Cuatro miembros. Padre, madre y dos hijas. La televisión encendida. Sólo vemos la iluminación de los rayos ultravioleta sobre cada uno de ellos sin perder el plano cenital. La voz que sale de la televisión está distorsionada. Manteniendo el plano, la cámara centrada en nuestra joven que corta en cuadraditos muy pequeños el filete. No come. Manipula la comida minuciosamente. Impaciente suelta el cuchillo y el tenedor.

7’:13’’: Sin perder el plano, la madre observa que: “Cariño… sé que algo va mal… cuéntamelo por favor”. La joven abandona la mesa.

7’:33’’: El terror definitivo
La habitación. Zoom de aproximación a la protagonista que tiene una respiración entrecortada. El terror está sobre ella. Cara contra cara. La chica se tira al suelo, intenta huir, salir de este infierno arrastrándose por el suelo. La bestia sale de debajo de la cama. Le atrapa los pies. Ella intenta quitárselo de encima pero no lo consigue. El engendro le agarra una pierna y le muerde y desgarra un gemelo.

8’:16’’: En el hospital
Una voz en off sobre el fundido en negro comenta: “¿Qué es esto?”. Parece el diálogo entre dos especialistas médicos pero sólo vemos dos siluetas contra la ventana. La cámara no está fija, al hombro. Se balancea a uno y otro lado potenciado el distanciamiento. “Sus padres la encontraron desmayada en su habitación. El informe médico es concluyente, mira. Es la tercera en esta semana. Llama a psiquiatría y diles que tenemos otra chica anoréxica. ¿Y sus padres? Obviamente, los padres tienen gran parte de la culpa. No quieren ver”. Fundido. “No quieren ver que sus hijas están enfermas hasta que ya es demasiado tarde”.

8’:41’’: El terror continúa
La cámara ofrece un primer plano de la cabeza de nuestra protagonista en escorzo. Ahora gira 180º sin perder el plano, la joven parece estar en la cama del hospital. Del primer plano el director pasa al medio plano. La adolescente abre los ojos. Mira con dificultad a un lado y a otro. Explora su tibia para averiguar si lo experimentado fue real, no encuentra marca alguna. Observa el gotero, el suero en el brazo. Una ATS arregla la cama del paciente que está al lado. Ésta abandona la habitación pero no cierra la puerta. Se introduce un elemento de incertidumbre. La adolescente comienza a percibir una respiración familiar entrecortada. La puerta está abierta. La cama de al lado. Comienza a ponerse nerviosa. El paciente de al lado se gira. Es la bestia nocturna de sus noches de insomnio que ahora está junto a ella, en la otra cama, con gotero. Extiende su brazo hacia ella. Fundido.
10’:30’’: Podemos leer el intertítulo: “En nuestra sociedad, una de cada doscientas chicas es atrapada por la anorexia o la bulimia”.

- Conclusión

El corto Tight mezcla el thriller psicológico con el thriller de terror. La anorexia es personificada en la forma de una bestia horrible que atormenta a nuestra protagonista en noches de insomnio. El desencadenante es una experiencia traumática en la relación social. Vemos como progresivamente su físico se va deteriorando. El aislamiento social y el aislamiento familiar. De hecho, la familia no existe. La problemática es abordada inteligentemente y como de un terror acechante que estuviera detrás de cada una de las jóvenes que padecen esta enfermedad, el director nos conduce hasta ese final impactante e inesperado pero también inconcluso.

Dentro

  • Argumento

“(...) La razón profunda que me llevó a narrar esta historia fue la creencia de que el primer amor que quizás deberíamos desarrollar sería el propio, el amor propio, el amor a uno mismo, el interior. Solo que una persona es su Luz y también su Sombra. Y la creencia de que no sólo es posible sino necesario abrazar e integrar la propia parte oscura... en lugar de pelearla, temerla o huirla... Poder llegar primero a la compasión por nosotros mismos (...)”.

  • Análisis

- Tema

El tema de este corto conceptual es el miedo, el miedo psicológico que sufre una mujer atrapada dentro de ella misma. Miedo originado por el pánico, el horror, el terror, la locura, el maltrato, la violación, el desencanto, el pesimismo ante la vida, el futuro. No es un miedo concreto. Puede ser todos los miedos.

- Concepto

El rasgo esencial de los trastornos por ansiedad es el miedo persistente e irracional a un objeto, actividad o situación específica, lo cual da lugar a un deseo compulsivo de evitar el objeto, la actividad o la situación. El propio individuo reconoce o no este miedo como excesivo o irracional respecto a la peligrosidad real del objeto, actividad o situación. Los rasgos esenciales en los trastornos de ansiedad son crisis de angustia recurrentes que se presentan a veces de forma impredecible, aunque pueden ir asociadas a determinadas situaciones. Las crisis de angustia se definen por la aparición repentina de una aprensión intensa, miedo o terror, a menudo asociados a sentimientos de catástrofe inminente. Debilidad, temblor, vértigo, mareo, sentimientos de irrealidad, despersonalización y desrealización, miedo a morir, de volverse loco o de hacer cualquier cosa descontrolada durante la crisis.

Una de las complicaciones más comunes es el desarrollo de un miedo anticipatorio de desamparo. Todos estos síntomas son expresados por nuestra protagonista que personifica en sí misma todos los miedos.

  • Ficha técnica y artística

Dirección: franciskojavier de pablo.
País: España.
Año: 2010.
Duración: 20´22´´.
Interpretación: María Bazán.
Guión: franciskojavier de pablo.
Música: Jeansy Aúz.
Fotografía: Jerónimo Molero.
Montaje: Martín Granata y Javi Pita.
Disponible en línea: http://vimeo.com/20399321

- Escenas

11’’: Presentación
Fundido en negro. Un bebé llorando.

20’’: La representación renacentista del hombre como centro del mundo (antropocentrismo), pero ahora, no es un hombre sino una mujer la que ocupa su lugar.

29’’: Se abre su cuerpo como si fuera una compuerta hacia arriba. Dentro podemos ver los órganos dibujados.

35’’: La cámara realiza un zoom de aproximación hacia el intestino. Se introduce en él. La imagen desenfocada. En el fondo, un cerebro. La cámara no se detiene sino que continúa su viaje hacia dentro, muy dentro. Penetra en las circunvoluciones cerebrales. La cámara desenfocada y en el fondo una mujer con los brazos extendidos y la boca abierta con la cara asustada, gimiendo, llorando. El director homenajea el expresionismo alemán de entreguerras: Murnau, Lubitsch, Lang.

1’:07’’: Primer plano de un ojo.

1’:14’’: Inicio
Aparecen los créditos: Dentro.

1’:25’’: Una mujer vestida de negro, tumbada sobre un colchón en el suelo en el interior de una habitación blanca. Las hebras de su pelo sobre la sábana blanca parecen rayos puntiagudos, agujas afiladas, prolongaciones de su propia cabeza.

1’:35’’: Se despierta. Mira fijamente a la cámara.

1’:38’’: La persiana echada pero no del todo. La luz penetra por el enrejado de los cuadraditos de las varillas al pasar la luz entre ellas.
1’:46’’: Los ojos de esta mujer están humedecidos.

1’:50’’: Se incorpora. Acciona el interruptor pero no hay siquiera portalámparas. La joven mira al suelo. Quiere averiguar dónde está.

2’:19’’: Exploración
Decide salir. Escapar.

2’:35’’: La habitación conecta con un pasillo. La protagonista lo recorre lentamente. Más interruptores igual de inútiles. Un espejo. La joven se mira pero no le gusta lo que ve reflejado. Escucha un sonido alarmante.

3’:24’’: Mesilla
Abre el cajón de una mesita, vacío salvo porque en lo más interior encuentra una caja de cerillas. La caja lleva una foto de un tulipán rosa con fósforos de cabezas igualmente rosas. Se la lleva a los labios. La guarda.

3’:43’’: Pasillo
Abre una puerta. Supuestamente sale de la habitación. Afuera un pasillo blanco. Todas las puertas son iguales (circunvoluciones cerebrales).

4’:35’’: Puerta
Una puerta diferente de color negro con picaporte. Parece una puerta de acceso a una escalera. La luz detrás de ella se apaga y algo la empuja por la puerta. Sale a una escalera. El hueco de la escalera parece infinito. Recordamos las escaleras de Piranesi o los laberintos de Escher. Líneas blancas, anguladas que se cruzan y entrecruzan. Sensación de vértigo.

5’:16’’: La escalera
Nuestra joven comienza a descender. Desciende y desciende como Virgilio al Infierno de Dante en la “Divina Comedia”. Escalera infinita. ¿Desciende o asciende? Su mano izquierda en el posa brazos. Inseguridad.

5’:20’’: Advierte la sensación de infinitud, de vértigo. Corre. Baja, baja, baja… La cámara gira 360º por el hueco de la escalera para potenciar el efecto del mareo, la confusión, la ansiedad…

Llega al final. Una puerta de cristal con picaporte. La atraviesa. Una rampa que desciende a un aparcamiento. Una persiana que se abre. La invita a continuar por allí. Una vez surcada, la persiana automática se cierra tras ella.

7’:45’’: Aparcamiento
El aparcamiento está vacío. No hay nadie. Nuestra protagonista camina en dirección opuesta a la flecha que indica la salida. No sabe qué le ocurre ni dónde está. Pasa por debajo de unas tuberías de desagüe. Podemos escuchar el sonido del agua, que es, al mismo tiempo, el sonido del interior del lugar donde se encuentra, edificio, gruta, caverna, laberinto, agua que brota desde lo más abisal, no sabemos tampoco hacia dónde. Se detiene ante un sumidero. Mira a su alrededor. No hay absolutamente nadie. La cámara recorre todo el espacio en planos oblicuos.

8’:52’’: La protagonista respira. Apoya la mano sobre la pared. No advierte una puerta abierta con luz. ¿Una salida? Al apagarse la luz automáticamente descubre la puerta. Entra por ella. La puerta se cierra de golpe. Ahora podemos leer el letrero que pone: “No hay salida”. Las alusiones a los filmes en los que no hay salida por que la gente queda atrapada en casas fantásticas y terroríficas que tienen vida propia, o en cabinas de teléfonos, todos recordamos a José Luis López Vázquez en La cabina o a Colin Farrell en Última llamada. No obstante, este thriller conecta con otros thriller psicológicos como la recién estrenada Cisne negro en la que Natalie Portman intenta luchar contra el enemigo interior que trata de destruirla.

9’:20’’: 2ª parte
Ascensor
Fundido en negro. Se abre la puerta del ascensor. La protagonista no sabe qué hacer. Se lo piensa. Accede. No tiene otra salida, siguiendo la alusión literal que marca la puerta. La puerta automática se cierra. Plano contrapicado. El panel de control del ascensor. Nueve pisos. La joven pulsa la tecla misteriosa que marca “negativo”. El negativo es un descenso. Sobre su rostro sobreimpresionado los pisos negativos que va atravesando: 0, -1, -2…. Infinito.

10’:30’’: Inframundo (Infierno)
De repente se abre la puerta del ascensor. Sale. La puerta del ascensor se cierra. Otra puerta de servicio. La abre. La protagonista accede a otro espacio. No hay mucha luz. El expresionismo alemán está muy presente. Ahora es como un fantasma en un inframundo. La joven se pone en marcha. Como hiciera al principio, explora estos pasillos. Aturdida, confusa no sabe qué dirección tomar ni qué está pasando. Llora desesperadamente.

12’:14’’: El otro yo
Escucha una respiración tras ella. Se gira para mirar de dónde procede. Hay luz. No ve nada. Otra persona más en el pasillo. Ahora corre tras ella para descubrirla. Cuando la alcanza observa que es ella misma, un doble de sí misma, otro yo pero convertida en una fiera amenazante que pretende devorarla. Localizado el peligro, se invierte la persecución. Pasamos del thriller psicológico al thriller de terror. Confundidos, nos sabemos quién es quién. Nuestra joven agarra el picaporte de una de esas puertas de servicio que han aparecido en el corto. Lo acciona pero la puerta no se abre. Parece que el doble ha perdido a su víctima. Acciona los picaportes de las puertas de servicio que tiene en frente incluso los huele instintivamente como haría un animal que acecha a su presa. La tiene. Toca la puerta cinco veces con el índice como diciendo: “estoy aquí”. Gira el picaporte y alcanza su objetivo.

13’:38’’: Lucha
La doble penetra en el reducido espacio donde se encuentra acorralada su otro yo real. Cierra la puerta tras de sí. Nuestra protagonista está atrapada. Intenta salir del pequeño habitáculo donde se encuentra pero su acosadora no lo permite. Las dos mujeres se miran fijamente midiendo sus fuerzas para una lucha sin esperanza. Se miran fijamente, cara contra cara, perfil contra perfil. El doble la golpea, la maltrata y patalea, suenan cristales rotos.

14’:52’’: Victoria
Fundido en negro. El plano es el mismo con que se iniciaba el corto. La cara y el ojo de la protagonista. La joven víctima levanta la cabeza. Mira a su oponente. Una con cara desafiante, la otra con cara compasiva. El expresionismo con mayúsculas. Extrae del bolsillo la caja de cerillas. Su rival la mira aturdida. Enciende una. La llama lo ilumina todo. La joven ha vencido. De nuevo, un bebé que llora.

16’:53’’: Un grito de la fiera vencida. La joven arrodillada en el suelo se abraza a sí misma como reencontrándose. Su mirada es ahora serena y tranquila.

17’:30’’: Luz
Se encienden las luces del pasillo. Ya no es el inframundo.

17’:39’’: Renacimiento
El vestido negro ha quedado en el suelo. Los zapatos negros. Una mujer sale del aparcamiento por la rampa de salida vestida de blanco a un sol que lo ilumina todo. Plano de la mujer que siente la luz del sol y comienza a andar de nuevo. Plano desde el aparcamiento hacia la mujer de espaldas que liberada nace a un nuevo cielo azul lleno de esperanza.

- Conclusión

El corto de franciskojavier de pablo es un manifiesto por la liberación de la mujer de sus miedos, tensiones, fobias, paranoias, terrores. El ejercicio de María Bazán es soberbio. El miedo que representa todos los miedos pero el corto es una llamada a su eliminación. El final es optimista y esperanzador. Frente al “No hay salida” que nuestra protagonista encontraba en la puerta del aparcamiento que conducía al infierno, el director propone un “sí hay salida”. Siempre hay salida. La protagonista recortada contra ese cielo azul es toda una bandera de que un mundo sin violencia de género es posible. Una bandera directa al corazón.

Manuel González Riquelme

Autor: Manuel González Riquelme

Manuel González Riquelme es profesor de Filosofía de Secundaria en el IES Vicente Medina de Archena (Murcia). Ha participado en varios cursos de Filosofía y Cine y de Aplicaciones didácticas de los cortometrajes.


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